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Entretenerse bailando

Por Biut y Agencias

Solo o acompañado

HonorDance significa baile en turco y, además, es el nombre de una nueva academia en Santiago, inaugurada en abril en la Rampa de las Flores. Acá se pueden aprender todos los pasos del ballroom (o bailes de salón) y sin complicar a las que no tienen pareja. Porque Laidies es una categoría en la que las mujeres bailan solas, porque la coreografía está adaptada sólo para ellas. Pero acá las parejas no están descartadas: pasodoble, vals vienés, quickstep y swing (parecido al rock & roll) corren siempre para dos. Leonor Pérez es una de las dueñas de la academia, bailarina de ballet y ballroom y dice que en cuatro meses cualquiera debería bailar. Advertencia: puede que al principio se desilusione, porque no es como bailar en una discotheque. Aquí hay que concentrarse muy bien en los pies, hacer que los músculos escuchen la música y respondan. Por lo mismo, el ballroom hace bien para la postura. ¿Horarios? Los lunes, de 7 a 8 de la tarde y de 9 a 10 de la noche. Martes y jueves, de 9 a 10. Los sábados hay clases de 12 a 14 horas. Si se tienta y quiere competir, la próxima competencia nacional agendada es el 25 de julio.

Dirección: Av. Apoquindo 6414, local 130, 4to. piso, Rampa de las Flores. Tel.: 2249681

Un clásico

Cuente. Un, un-dos, un-dos-tres y un-dos-tres-cuatro. Sí, es salsa. Levante el mentón, hunda el vientre. Mantenga la postura. El plus de los bailes de salón es que exigen técnica, un cuidado en la postura que termina por fortalecer piernas, trasero y, por supuesto, estómago. Además, le da bonita forma a la silueta femenina y mejora la postura al caminar. José Luis Tejo es uno de los primeros profesores de ballroom en Chile y campeón en varios torneos mundiales. El plus de su academia es que enseña dos estilos: el europeo, que incluye vals vienés, vals inglés (más lento), froxtrot, quickstep y tango, y el estilo latinoamericano, que incluye chachachá, samba, rumba y pasodoble. Ojo, que pronto incorporará el swing, el ritmo que deriva del rock & roll y es sensación en Europa. Las clases cuestan $ 30.000 mensuales, una clase a la semana. Hay que pagar una matrícula ($ 17.000). Se comienza por repasar tres o cuatro ritmos -vals, tango y froxtrot, por ejemplo-, hasta que su oído se acostumbra, se educa y es capaz de diferenciar los tiempos, de identificar de qué ritmo se trata. Puede ir sin pareja, aunque si lleva acompañante no le cobran la matrícula. La edad no es impedimento para bailar, de hecho, los martes hay una clase especial para la tercera edad (de 13.30 a 14.30 horas y cuesta $ 14.000).

Dirección: Seminario 541. Tel.: 6656168.

Nace una estrella

Tamara Kiriyak, proveniente de Moldova (país de la ex Unión Soviética ), fue la primera en traer el baile de salón a Chile. Todos los lunes, entre las 6 y media y 8 de la tarde, arrienda una sala del centro Maitén Montenegro y da clases de rumba, samba y chachachá para principiantes. Los viernes desde las 9 hasta las 10 y media de la noche es el turno del nivel avanzado. Las clases cuestan $ 25.000 una vez a la semana, aunque si se anima y quiere competir, le conviene tomar dos clases a la semana ($ 35.000).

Dirección: Av. Francisco Bilbao 521. Tel.: 205 5631.

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