*


Estudio demuestra que el descontento con el trabajo daña la salud

Por Biut y Agencias

Diversos estudios han revelado los efectos negativos que tiene en la salud mental la cesantía. Hace un mes, investigadores australianos revelaron que no sólo los cesantes sufren depresión, sino también quienes no están a gusto con su empleo. Ahora, una encuesta realizada a más de 3.400 personas en Estados Unidos, por la consultora internacional Gallup, determinó que las personas “emocionalmente desconectadas” de sus trabajos sufren más de diabetes, hipertensión, obesidad y ataques cardíacos que aquellos que están a gusto en sus labores. No es todo: sus cifras son iguales o peores que la de los cesantes.

La investigación revela, por ejemplo, que mientras un 23% de las personas satisfechas con sus trabajos son obesas, en los cesantes esa cifra sube a un 28% y a un 30% en quienes están descontentas.

Cifras similares se ven en hipertensión (18% en los satisfechos, 28% en los cesantes y 25% en los descontentos), mientras que en ataques cardíacos cesantes e insatisfechos duplican a los que contentos con sus trabajos.

Desconectados

El impacto que genera en las personas el no estar a gusto en el trabajo también se refleja en que sólo dos de cada 10 personas en esa condición calificaron su estado general de salud como “excelente”, similar a los desempleados. Los satisfechos lo hicieron en un 30%. Otro dato: al igual que los cesantes, una de cada cinco personas insatisfechas con su trabajo dijo que sus problemas de salud les impidió realizar actividades normales durante tres o más días del último mes.

Gallup establece que un trabajador emocionalmente desconectado de su labor es quien tiene bajos indicadores de productividad, calidad, mantenimiento y seguridad laboral y que además siente que obtiene pocos beneficios por su tarea. “De alguna manera son personas que no sólo no están a gusto en el trabajo, sino que tampoco aportan en ellos”, dice Eduardo Correa, sicólogo laboral del Hospital del Trabajador de Santiago.

Mientras en los cesantes la falta de empleo es lo que gatilla los problemas de salud , en los insatisfechos es la frustración, la rabia y el descontento, sentimientos asociados a mayores niveles de depresión y ansiedad. Como en muchos casos esto se da de manera inconsciente, las personas no reciben el tratamiento adecuado, lo que da paso a sintomatología física asociada a cuadros que van desde problemas estomacales a ataques cardíacos, dice el experto.

A lo anterior se suma otro factor: quien trabaja en algo que no le gusta es, generalmente, porque no tiene otra opción o cree no tenerla, lo que, según Correa, genera más estrés.

Gallup plantea que los resultados de este estudio deberían preocupar a las empresas, porque tener trabajadores insatisfechos es sinónimo de trabajadores enfermos y eso tarde o temprano afecta las finanzas de las organizaciones. De hecho, dice la consultora, sólo en Estados Unidos las empresas han perdido unos 300 mil millones de dólares en productividad asociada a este problema.

¿Qué hacer? Gallup apuesta a la motivación para combatir el problema, aunque reconoce que puede llevar más de un año lograrlo y un largo análisis. ¿Por qué? En sus investigaciones sobre el tema, en 17 millones de empleados, han visto que no es sólo cuestión de actitud del empleado, sino que también de los procesos internos de la empresa, que debe anticiparse a los problemas y necesidades de los trabajadores y de la organización.

ANUNCIOS

COMENTAR

Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento del Grupo Copesa.