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“No pasa nada, Marcelo”

Yo te aplaudo, Marcelo. Por asumir tu error con humildad, por sentir impotencia, rabia y una pena profunda. Porque lloraste como lloran los verdaderos hombres.

Grace LazcanoPeriodista deportiva

Por Grace Lazcano

No pasa nada, Marcelo. Este domingo todos tuvimos tu nombre en nuestra mente. Y te digo que no pasa nada, en primer lugar, porque un error lo comete cualquiera, porque todos nos hemos equivocado en nuestra vida profesional. Tú dices que “es el peor error” de tu carrera como jugador, que “no hay que ser brujo para decir que eres el único responsable del gol de Alemania”. Qué decirte frente a eso… ¿La cagaste? Sí, pero no por eso perdimos hoy. También nos falló el finiquito. Porque Charles necesitó fortuna en esa jugada con Vidal al minuto ‘4 y Sagal necesitó calma cuando quedó y solo frente al arco. Y para más remate, justo hoy, a Ter Stegen no le tiraron las piernas frente a un tiro libre ejecutado por Alexis.

La embarraste, Marcelo. Pero no pasa nada. Quisiste correr el riesgo, como siempre. Te negaste a retroceder cuando Gary te la tocó. Cómo podemos condenarte por no tener miedo. Si podía haber sido uno de aquellos pases tan sutilmente calculados que sueles darle a Vidal o Charles. Alguno de esos 114 que entregaste perfecto en el 1-1 contra Alemania.

¿La cagaste? Sí, pero no por eso perdimos hoy. También nos falló el finiquito. Porque Charles necesitó fortuna en esa jugada con Vidal al minuto ‘4 y Sagal necesitó calma cuando quedó y solo frente al arco.

Este momento, Marcelo, debiese estar lejos de ser el peor de tu vida. Muy lejos. Por lo mismo, como amante del fútbol, te pido que salgas jugando de ésta. Porque si La Roja fuera un auto, serías el chofer que hace andar este bólido en el que se ha convertido irreemplazable. Valiente. Un incomparable al momento de mostrar clase y precisión.

Yo te aplaudo, Marcelo. Por asumir tu error con humildad, por sentir impotencia, rabia y una pena profunda. Porque lloraste como lloran los verdaderos hombres. Con una honestidad que de seguro, San Petersbugo no conocía.

Cómo podemos condenarte por no tener miedo. Si podía haber sido uno de aquellos pases tan sutilmente calculados que sueles darle a Vidal o Charles. Alguno de esos 114 que entregaste perfecto en el 1-1 contra Alemania.

Y no pasa nada, Marcelo. Somos millones los que vibramos con La Roja, tanto que nos acostumbramos a los triunfos y que esta semana seguro estaremos pensando que merecimos ganar. Pero ¿te digo por qué no pasa nada, Marcelo? Porque este país sin tus aciertos, tus miles de aciertos, ni siquiera estaría soñando con ser campeón del mundo.

No pasa nada, Marcelo, porque al final del día el fútbol es el más ingrato de los juegos y Rusia seguro nos dará revancha.

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