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Dandelion at Sunset

Depresión primaveral a la vuelta de la esquina

Por Constanza Cortés /@lavecinacortes

Flores, días más largos y cálidos son algunos de los factores positivos que comúnmente asociamos a esta estación del año. Sin embargo, a veces esta “época del amor”, más que al romance puede inducir a la tristeza y en ocasiones al suicidio.


Se dice que con la llegada de la primavera llegan mejores tiempos, que el amor ronda en el aire y que el ambiente cálido hace más feliz a la gente. Esta premisa suena bonita, sin embargo estudios científicos dicen lo contrario: Con esta nueva estación los casos de depresión y de suicidios aumentan.

La razón del aumento en los cuadros depresivos y posteriores suicidios se debería al cambio brusco de luz que se produce en la estación de las flores. Así lo comprueba un estudio que la Clínica Alemana realizó en 2011. El efecto de la luz afecta el estado anímico de personas normales y con problemas psicológicos, sin embargo estos últimos son los que podrían desdencadenar cuadros severos.

El psiquiatra de Red Salud UC, Raúl Sánchez explica que “la llegada de la primavera implica un aumento de la intensidad y duración de la exposición a la luz solar. Esta ingresa a través de nuestros ojos hasta la glándula pineal, ubicada en el cerebro, afectando la secreción de la melatonina, hormona relacionada con la regulación de los ciclos circadianos como el de sueño, la vigilia y también con la estabilidad del ánimo. Esto produciría mayor sensibilidad y cambios emocionales en los sujetos”.

Sin embargo, no hay que olvidar la fuerza que tiene la presión social:  La época de las flores también induce a la depresión por la “obligación” de estar en pareja en este periodo.

QUE ES LA DEPRESION Y COMO NOTAR LOS SINTOMAS

La depresión suele manifestarse como tristeza, decaimiento e incapacidad de afrontar actividades y retos diarios.

La depresión es una enfermedad que altera de forma intensa los sentimientos y los pensamientos.  La forma más frecuente de manifestarse es como tristeza, decaimiento, sensación de ser incapaz de afrontar las actividades y retos diarios, y la pérdida de interés en actividades que antes eran placenteros.

Este mal se caracteriza por la aparición de síntomas físicos y psíquicos, presentándose más en mujeres que en hombres, debido a factores hormonales.

Los síntomas físicos pueden presentarse con dolores de cabeza, dolores musculares, pesadez corporal, cansancio, fatiga y flojera. En tanto, el malestar psiquíco se muestra como decaimiento, tristeza, abatimiento, cansancio, agobio, sensaciones pesimistas, ideas de culpa, muerte, suicidio e insomnio.

Si alguno de estos síntomas persiste, conviene acudir a algún especialista para descartar un posible cuadro depresivo. Si se llega a diagnosticar, es muy importante seguir los consejos del psicólogo o el tratamiento farmacológico que entregue el psiquiatra.

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