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Imagen: Gentileza Freepik

¿Qué debemos hacer si un menor cae al agua?

Especialista enseña cuáles son las técnicas de primeros auxilios que se deben aplicar si un niño cae al agua.

Por Biut y Agencias

Altas temperaturas y niños de vacaciones se transforman en el escenario perfecto para ponerse traje de baño y disfrutar de playas y piscinas. Sin embargo, es necesario tener en cuenta una serie de precauciones para evitar accidentes por inmersión, los cuales se intensifican en estos meses de sol.

Frente a esto, la Doctora Karina Michea, pediatra de Clínica Ciudad del Mar, enseña cuáles son las técnicas de primeros auxilios que se deben aplicar instantáneamente, ya que basta muy poco tiempo de inmersión para provocar secuelas graves, como daño neurológico o incluso la muerte.

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La especialista explica que “sólo diez centímetros de agua son suficientes para que un niño o niña, especialmente menor a un año, se ahogue, ya que el tercio de su cuerpo es la cabeza y no tienen la fuerza suficiente para salir a la superficie.” En el caso de jóvenes y adultos, los accidentes se producen generalmente por conductas temerarias o actividades en el agua estando bajo la influencia del alcohol.

Este tipo de accidente tiene un alto índice de mortalidad cuando no se actúa a tiempo, es decir, en los primeros 5 minutos, por eso es importante que las persona sepan qué hacer ante una emergencia de ese tipo.

Por lo mismo, es indispensable aprender los primeros auxilios en caso de accidentes por inmersión, hecho que ocurre cuando una persona se sumerge en un medio líquido produciendo un evento hipóxico (falta de oxígeno en el organismo). “En esta situación lo más recomendado es la aplicación de la Reanimación Cardiopulmonar (RCP), técnica que combina la respiración boca a boca y las compresiones cardíacas para mantener una oxigenación adecuada de los órganos nobles como el corazón y el cerebro”, señala la experta.

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¿Qué hacer en caso que se produzca el accidente?

La doctora señala que lo primero que se debe hacer es sacar a la víctima del agua, gritar pidiendo ayuda e iniciar la reanimación cardiopulmonar.

Se deben realizar 30 compresiones cardíacas, seguidas de dos ventilaciones (respiración boca a boca o boca a nariz- boca, en los más pequeños). Si nos encontramos solos, luego de dos minutos de repetir este ciclo, debemos pedir ayuda. La RCP se debe mantener hasta que llegue la ayuda o la víctima recupere el conocimiento, detalla Michea.

Es importante mencionar que la asfixia por inmersión, en nuestro país, es la segunda causa de muerte accidental, en los niños entre 1 y 4 años.

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Consejos para prevenir accidentes en piscinas

A continuación dejamos las principales recomendaciones de la Asociación Americana de Pediatría:

Nunca deje solo a su hijo dentro o cerca de una piscina, ni siquiera por un instante. Un adulto que sepa reanimación cardiopulmonar debe estar encargado de supervisarlos en todo momento.

– Practique la supervisión de tacto con niños menores de 5 años. Esto significa que con solo estirar el brazo, el adulto es capaz de tocar al niño en todo momento.

– Debe colocar una cerca que separe su casa de la piscina. La mayoría de niños pequeños que se ahogan en las piscinas salen de la casa y caen a la piscina. Instale una cerca de un mínimo de 1,2 metros de altura en los cuatro lados de la piscina, que la distancia entre las barras verticales no sea mayor a 10 centímetros y sin barras horizontales que le permitan trepar. Esta cerca deberá separar completamente la piscina de la casa y el área de juegos del jardín. Use puertas que se cierren y bloqueen automáticamente, con seguros a una altura a la que su hijo no pueda alcanzar.

– Mantenga equipo de rescate (como un gancho con mango largo o un salvavidas) y un teléfono junto a la piscina.

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No utilice “ayudas para nadar” que estén rellenas de aire como un sustituto de chalecos salvavidas aprobados.

Saque de la piscina todos los juguetes después de usarlos para que los niños no tengan la tentación de sacarlos.

– Cuando los niños quieran salir de la piscina, ciérrela para que no puedan volver a meterse.

– Una cubierta de seguridad eléctrica que cumpla con las normas de American Society for Testing and Materials (Sociedad Americana de Pruebas y Materiales, ASTM) puede ayudar a proteger a sus hijos, pero no debe usarse en lugar de una cerca entre su casa y la piscina. Incluso colocar una cerca e instalar una cubierta de seguridad eléctrica, no evitará en un 100% el riesgo de ahogamiento.

– Recuerde: que su hijo sepa nadar, no significa que está seguro en el agua.

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