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amor

10 malas tácticas para seducir a un hombre

Por Viviana Vidal

Hay tácticas, que a veces conciente y otras inconcientemente, usamos para enfrentarnos al sexo opuesto e intentar conquistarlo. El punto es que sin quererlo, muchas de ellas pueden jugarnos en contra.Como sabemos, no hay receta que sirva para todos los casos y siempre es mejor actuar de acuerdo al contexto y con naturalidad, pero a veces los nervios nos traicionan y en nuestro afán de conquista recurrimos a una de estas malas técnicas para deducir:

Yo, yo y sólo yo: Cuando todo gira en torno a nosotras. No es necesario hablar demasiado, pero en esta situación ella sí que sabe destacar con cada palabra lo maravillosa que es. Parece que todo lo hace bien y, generalmente, para cada tema que se ponga en la mesa tiene una buena historia de ella misma que contar. Está bien intentar demostrarle lo buen partido que somos, pero hay un límite.

Antinatural: Cuando nos producimos al máximo, más bien al extremo. En esta situación ella va a la fiesta donde pretende seducirlo luciendo casi como otra persona. Con tal de llamar la atención del galán es capaz de pasar horas preparando su maquillaje, peinado y vestimenta. Y claramente llamará la atención de todos, pero quizás él piense que es falsa, poco natural, demasiado sofisticada, inalcanzable o recargada para la ocasión.

¿Por qué no te callas?: Simplemente cuando hablamos demasiado. Ella está tan nerviosa que cree que tiene que destacar sobre el resto para que él se fije en ella. Pero termina por aburrir a todos con sus historias al no dejar a nadie más hablar. Mala técnica.

El vestido de novia en la cartera: Cuando hablamos de hijos y nuestros planes de casarnos pronto. Los hombres parecen detectar hasta el más mínimo detalle a la hora de descubrir a una chica que lo está mirando como un posible marido y padre de sus hijos. Y es que, ¿para qué adelantarse tanto? ¿Para qué hablar de hijos, matrimonio, relaciones o hacer preguntas demasiado profundas tan rápido?

Material Girl: Cuando el dinero es un tema. Hay temas que es mejor evitar cuando intentamos comenzar una relación, ella lo sabe, pero no se aguanta hacer alarde de su buena situación económica y hacerle preguntas para detectar si es un buen partido. No es necesario contarle cuánto ganamos o preguntárselo a él en la primera cita, ya que podría hacer de ésta la última.

“Creo que hablar de dinero, sueldos y pertenencias al comienzo de la relación, no es una buena táctica, especialmente en las primeras citas”, advierte la psicóloga de PsicologiaGlobal.cl, Jessika Krohne.

Intelectual y profunda: Temas complicados. Sin darse cuenta o para demostrar que está enterada de la actualidad, ella lleva la conversación a temas políticos o religiosos que puedan sacar a la luz diferencias y crear un momento tenso. Mejor evitar este tipo de tópicos en una primera cita.

La perfectamente falsa: Tan ideal que no puede ser verdad. Ella se muestra realmente buena, inocente e intelegente. La mujer ideal. Pero con pequeños detalles o por el dato de un amigo, él se entera que ella está fingiendo. Mal.

Inseparable: Cuando no podemos dejarlo solo ni un segundo. Ella cree que es el hombre perfecto, pero desde que lo vio no deja de seguirlo y de buscar desesperadamente la manera de estar a su lado en la fiesta o de estar más cerca en la mesa. Lo malo es que no le da espacio, y se nota, ella lo sigue y él arranca.

Celos: Cuando el ex reaparece. Ella intenta demostrar lo buen partido que es o lo mucho que ha sufrido por amor, para eso recurre a contar historias de sus ex o de sus pretendientes.

Exagerada: Cuando todos notan nuestra presencia. Ser demasiado expresiva, gritona o florerito por supuesto que llamará la atención del galán, pero quizás te quiera sólo como amiga. A veces el alcohol también ayuda a actuar más exagerada de lo habitual.

La voz experta

Según la psicóloga de parejas de PsicologiaGlobal.cl, Jessika Krohne, a la hora de seducir o intentar conquistar lo importante es siempre ponerse en el contexto adecuado. “Normalmente mostrarse al comienzo muy interesado y con el vestido de novia en la cartera como dice el dicho popular no es una muy buena táctica y suele espantar muy rápidamente. Creo que lo más adecuado es no exagerar en ninguno de los aspectos y mostrarse lo más natural posible. Lo más sabio es tener una conversación relajada y natural, contando de sí mismo, pero también preguntándole al otro e interesarse en la vida del otro”, afirma.

Respecto de las actitudes más comunes que cometemos y que podrían jugarnos en contra de nuestro objetivo, la experta destaca: no mostrarse naturalmente, especialmente en el aspecto físico, además de hablar demasiado de sí mismo y hablar de temas cuya opinión puede diferir bastante (por ejemplo política, dinero o religión).

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