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Aléjate de la congestión veraniega

Por Biut y Agencias

Congestión, picor nasal o estornudos frecuentes, picor nasal y, con frecuencia, picazón de garganta, oídos, paladar y ojos. Son los molestos síntomas del resfriado, pero también pueden corresponder a una rinitis alérgica. ¿Usted puede diferenciarlos? Hacerlo no es una cuestión sencilla, aunque existen algunas pistas que pueden ayudar.

Los días de verano nos preparan para las merecidas vacaciones en familia. Y aunque no queremos que ningún imprevisto eche a perder estos preciados días, algunos malestares como estornudos, mucosidad o goteo nasal pueden hacernos pasar más de un mal rato, sobre todo si no sabemos si estamos frente a una rinitis alérgica o un resfriado.

Según la Dra. Mar Rivano, médico de familia de Vidaintegra, es posible reconocer una alergia por dos situaciones características: cuando se repiten muchas veces en el año y se tiene una marcada tendencia estacional. “Sin embargo, cuando existe un resfrío, también puede haber un factor alérgico que esté afectando de alguna manera. En Santiago por el efecto de la contaminación, toda la población está expuesta de menor o mayor medida a los irritantes ambientales”, asevera la doctora.

Por el contrario, el resfrío tiene distinta manifestaciones asociadas. Entre ellas se cuentan el estado febril, el dolor corporal y que sus síntomas son constantes a lo largo del día. Además, no aparece de forma espontánea, sino por el contacto directo con alguien que este padeciendo la afección, producto de su origen es viral. Para no confundirla con otra clase de enfermedades, la rinitis alérgica rara vez se acompaña de fiebre, es más fluctuante que el resfriado a lo largo de un día -va y viene dentro de un mismo día- y no remite en pocos días.

Otra diferencia es el tipo de secreción. En el caso del resfriado es más espesa, amarillenta e, incluso, verde, mientras que en el de la rinitis alérgica suele ser líquida y sale, de manera constante, a modo de goteo. Asimismo, la alergia es crónica. “En los cuadros virales es al revés. Vas a tener a una persona sana que presenta síntomas agudos que duran entre 3 a 7 días, los que pueden resolverse solos si es que no se complica”, explica Mar Rivano.

¿Cómo evitarlas?

Sus manifestaciones pueden atenuarse cuidando la calidad de la nutrición desde el inicio de la vida a través de la lactancia materna y evitando la exposición a alérgenos y contaminantes varios. Estas mismas medidas son válidas también para los cuadros infecciosos dados los múltiples atributos de la leche materna.

Como las alergias sólo se pueden manejar, se debe aprender a vivir con ellas. “Si la familia del paciente es atópica, es decir, que presenta respuestas alérgicas, es muy probable que el individuo también lo hará. Estas reacciones pueden ser dermatológicas, alimentarias, digestivas o respiratorias”. Y agrega que “Existen signos físicos que lo demuestran, como el doble pliegue a nivel del párpado inferior, la piel de la mejilla y los brazos más ásperos”.

Resfríos veraniegos

En esta época son muy comunes los cambios bruscos de temperatura, los que pueden generar la aparición de algún cuadro viral. Para evitar que esto suceda, la profesional de Vidaintegra recomienda no exponerse al sol durante las horas donde hace más calor, sino después de las 16:00 y antes de las 12:00 horas.

Otro factor importante es no descuidarse cuando ya se ha contraído una infección viral, ya que se puede complicar y sobreinfectarse. “Un patología de este tipo, que afecta la vía respiratoria alta, se puede manejar con medidas generales como mantener una buena hidratación y controlar la temperatura”.

                                     10 TIPS_ ¡Qué el resfrío no arruine tus vacaciones!

  1. Guardar reposo si presenta algún síntoma.
  2. Aumentar el consumo de líquidos para mantener el equilibrio hídrico.
  3. No tomar bebidas ni alimentos muy fríos ni muy calientes.
  4. Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  5. Evitar los ambientes poco ventilados o factores irritantes químicos (insecticidas, productos de limpieza, ambientadores, etc.)
  6. Evitar un exceso de ropa de abrigo, que pueden dificultar la disipación del calor corporal a través de la piel.
  7. Cubrir la garganta y la boca, sobre todo en ambientes fríos.
  8. No fumar.
  9. Tomar caramelos para aumentar la producción de saliva y disminuir la sensación de irritación de garganta. Emplear demulcentes como la miel, jarabes de acacias, regaliz, glicerina, etc., puede ser muy útil en casos de tos seca no persistente.
  10. Si tiene dolor de garganta, gárgaras con agua tibia y sal pueden aliviarlo.

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