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Amy Winehouse y la complejidad de las adicciones

Por BBC Mundo

En una de sus canciones más famosas Amy Winehouse dice que “no, no, no se someterá a una rehabilitación”. Sin embargo, la lucha que durante muchos años emprendió contra sus adicciones ha sido bien documentada.

Se sabe que desde 2007 la cantante pasó varios periodos internada en diferentes clínicas para ser tratada para distintos trastornos.

Éstos incluyeron desde “agotamiento severo”, enfisema pulmonar -que según se informó fue causado por fumar crack- y varios tratamientos de rehabilitación contra drogas y alcohol.

En una entrevista en 2007 la cantante y compositora, refiriéndose a una de sus rehabilitaciones, dijo: “soy de la escuela de pensamiento que dice que si tú no puedes arreglar algo tú mismo nadie va a poder ayudarte”.

“La rehabilitación es excelente para algunas personas, pero no para todas”, agregó.

¿Por qué para ella fue tan poco exitosa su lucha por rehabilitarse?

Escapes

El problema no fue la rehabilitación sino lo complejo de las adicciones, como explica a BBC Mundo Diana Kushner Lanis, profesora de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile y Directora del Programa Ambulatorio del Centro de Investigación y Asistencia a las Drogodependencias en Chile.

“El éxito de la rehabilitación tiene que ver con múltiples factores, tanto de estilo de tratamiento como lo que buscan los tratamientos”.

“Algunos se enfocan, como proyecto, en la abstinencia y a que el sujeto se mantenga “limpio” el resto de su vida y se le dan entrenamientos para ese objetivo”.

“Esto es de un riesgo alto porque lo que se debe buscar es cuáles son las razones por las que ese individuo tuvo que alterar su estado de consciencia para soportar la vida y soportar lo que está haciendo”, dice la experta.

Una adicción, agrega, es algo que eventualmente llega a dominar la vida.

“La adicción no es una forma de pasarlo bien, sino es una forma con la que el individuo soporta lo insoportable. Es un escape. Y además, no es consciente de lo que está haciendo”.

Para que un tratamiento tenga éxito debe en primer lugar buscar las razones por las que el sujeto está buscando hacer soportable lo insoportable.

Es un trabajo psicoterapéutico para cambiar las visiones, muchas veces erradas, del sujeto.

La mayor problemática de la adicción tiene que ver con trastornos psiquiátricos más complejos de la personalidad, y muchas veces quienes logran salir más rápido de un tratamiento son aquéllos que tienen una adicción que no está rodeada de complejidades personales.

“Estos sujetos son pocos” explica Diana Kushner.

“En la mayoría de los adictos hay una historia que explicaría porqué la droga le es cómoda y porqué le sirve para huir”.

¿Personalidad adictiva?

Se piensa que hay individuos que pueden caer más fácilmente en una adicción que otros.

Se habla, muchas veces, de que una persona es “frágil” y “vulnerable” y por eso ha “caído” en una adicción.

Pero tal como señala la profesora Kushner, “cualquier ser humano puede llegar a tener una adicción en cualquier momento en que una crisis existencial no es coherente con su historia de vida y no puede soportarla”.

“Por eso vemos a mujeres que se hacen alcohólicas cuando muere la pareja o los hijos, o el alcoholismo por la pérdida de un trabajo, la jubilación. Esto muestra cómo el ser humano, ante una crisis existencial no tiene recursos para resolver lo que está viviendo”.

“Lo explican las teorías constructivistas: cómo el ser humano construye la realidad”, señala Diana Kushner.

“Es una realidad que se transforma en verdad absoluta en nuestra primera etapa de vida y es una verdad que quiero conservar para siempre. Sin embargo, de pronto llegan circunstancias de la vida en que esa verdad no encaja”.

“Y entonces para muchos sujetos la forma de resolverlo es una depresión, una enfermedad, o una adicción”.

De aquí la complejidad de un tratamiento de rehabilitación: cómo cambiar todas esas “verdades” erróneas que el sujeto ha ido construyendo a lo largo de su vida sobre la vida y el mundo.

“Es lo que técnicamente llamamos resignificar la historia de vida”, dice a BBC Mundo Diana Kushner.

“Es un trabajo psicoterapéutico difícil y no importa cuánto tiempo ha estado un sujeto absteniéndose, un mes, un año o más, si no se llega a esa resignificación de la vida, cuando vuelve ese ruido interno tiene que volver a consumir nuevamente”.

“Por eso la intervención terapéutica debe ir a que el paciente conozca esas verdades absolutas, que por cierto tenemos todos: de cómo debemos ser, cómo debemos actuar, quien nos debe querer, etc.”.

“Se trata de entender cuáles son mis verdades y cómo las estoy enfrentando en mi vida. Y lo principal, estar consciente de que realmente esas verdades no son tan absolutas” agrega la experta.

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