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Cerca de 200 parejas chilenas acuden anualmente al instituto para fertilización in vitro

Por Biut y Agencias

Unas 200 parejas chilenas anualmente acuden al Instituto de Investigaciones Materno Infantil (Idimi) en el Hospital San Borja Arriarán para iniciar un tratamiento de fertilización in vitro.

Este método, donde el óvulo es fecundado por el espermatozoide fuera del cuerpo de la  mujer, es el último eslabón al que acuden las parejas, tras variados tratamientos para convertirse en padres.

“Cuando un paciente llega a necesitar estas tecnologías, es porque realmente se trata de una infertilidad de duración mayor, que no se resolvió de otra forma, y que incluye algún grado de patología que complejiza el caso”, expresó el director del instituto, doctor Ariel Fuentes.

Estadísticas indican que en Chile, la infertilidad afecta a alrededor de un 10% de las parejas, situación que podría verse en aumento debido a la postergación de la maternidad.

Según el director de la División de Reproducción Humana del instituto, doctor Luigi Devoto, el fenómeno afecta tanto a hombres como mujeres, pero existe una tendencia a incrementarse cuando la mujer supera los 35 años, pues ahí­ los ovocitos pierden aún más su capacidad de fertilizarse.

No obstante, la fertilidad ya comienza a decaer sobre los 25 años, pero su intensificación es diez años después, y aún más fuerte, sobre los 40 años.

Ante tal preocupación, el Idimi, con apoyo del Centro Fondap de Estudios Moleculares de la célula, desarrolla una línea de investigación a nivel básico y clínico en sus pacientes, con el fin de comprender las causas de la infertilidad.

“Nuestros estudios están encaminados a comprender los mecanismos que controlan el envejecimiento de las células del ovario. Lo que podría contribuir a mejorar la fertilidad de la mujer. En el caso de la mujer, el perí­odo más crítico es entre los 38 y 43 años, a pesar de que ellas gocen de buena salud. Por esta razón,  comprender por qué mueren estos ovocitos sería un enorme aporte”, explicó el doctor Devoto, quien lidera esta área. 

Los estudios desarrollados en el Idimi, se comunican con las diversas investigaciones del Fondap de la Universidad de Chile, que dirige el doctor Andrés Stutzin, cuya finalidad es conocer los mecanismos de funcionamiento celular y molecular, y cómo estos interceden en el desarrollo de ciertos procesos y enfermedades, entre ellas, cardiovasculares, neurodegenerativas, musculares y oncológicas.

Congelar Óvulos

En relación a la infertilidad y a las posibilidades que brinda el Idimi a cientos de chilenos, tanto del sistema público como privado (aproximadamente 400 casos anuales) el doctor Devoto insiste en que para iniciar cualquier tratamiento, primero es necesario establecer  un diagnóstico claro. Al mismo tiempo, expresó, que éste, tanto en la mujer, como en el varón debe realizarse lo más tempranamente posible, y no al final de su vida reproductiva, particularmente en la mujer, sobre los 35 a 40 años.

Por eso, ante la tendencia de que la mujer retrase su calendario de maternidad, por razones profesionales o de otra índole, el especialista indicó que en el Idimi el doctor Ricardo Pommer y la bióloga Begoña Arguello han instrumentado las nuevas técnicas de vitrificación que es otra opción viable como es la congelación de óvulos. Esto, debido a que se pueden preservar las células en un estado más joven y fértil, que favorecerá el método de reproducción asistida.

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