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Cine: Estrenos de esta semana

Por Biut y Agencias

Te invitamos a ver el detalle de los estrenos para esta semana, en el que encontrarás lo mejor del cine nacional e internacional.

El precio del mañana
Crítica por René Martín

En un (¿lejano, cercano?) futuro, la biogenética ha logrado el sueño de mucho actor sin talento y señora momificada por exceso de bótox: detener el envejecimiento a la edad de 25 años. Todos lucen jóvenes, no importa cuántos años tengan. A esa edad también ocurre que el reloj biológico comienza su tic-tac descendente, por lo que muchos trabajan por más tiempo, mientras a otros el tiempo les sobra.

Andrew Niccol, el mismo director de Gattaca, ha ideado una distopía donde el tiempo es literalmente dinero. Todo se transa con minutos, horas, años. Los pobres trabajan para el día, relegados en guetos, y los más ricos son casi inmortales y viven en zonas donde los más necesitados no pueden acceder si no pagan por entrar. En el mundo de los menos afortunados trabaja Will Salas (Justin Timberlake), quien pronto es acusado de asesinato y una fuerte suma de tiempo le es transferida. Los pudientes ven en esto una amenaza al sistema: “para que algunos seamos inmortales, muchos deben morir”, dice alguien por ahí. Will se lanza a una cruzada junto a una chica millonaria y hermosa, transformándose ambos en una suerte de Robin Hood modernos.

Como premisa no es mala y llega en un momento en el cual las revueltas sociales a nivel mundial hacen nata. Pero no sólo de buenas premisas surgen buenas películas y lo que podría haber sido una interesante alegoría, queda reducida a otro producto de ciencia ficción desperdiciado. Eso sí, con “contenido social”.

FICHA TECNICA


Director: Andrew Niccol.
Protagonistas: Justin Timberlake.
Género: Ciencia Ficción.
Duración: 109 minutos.
Clasificación: TE +7.
Origen: EE.UU.,2011.

Conan, El Bárbaro
Crítica por Alejandro Alaluf

Fue en 1982 que el guionista y director John Millius tuvo la genial idea de adaptar Conan, El Bárbaro, una de las obras más populares del escritor norteamericano Robert E. Howard -conocido por ser el inventor del género de espadas y hechicería a comienzos de la década de los 30- y no sólo poner de moda el género en el cine ochentero, sino que, de paso, establecer a un desconocido Arnold Schwarzenegger como la encarnación del héroe titular y como un ícono del cine de acción de esa era. Casi 30 años después, el “experto” en remakes, el alemán Marcus Nispel (La Matanza de Texas, Martes 13) se anota otro (innecesario) poroto, de esos que tanto le gustan a Hollywood hoy en día y que poco y nada aportan.

El muy musculoso, pero poco expresivo Jason Momoa (Drogo en Game of Thrones) es quien esta vez encarna al fornido y bruto protagonista, un guerrero cimero que jura venganza contra la tribu de un líder bárbaro, tras arrasar el pueblo de Conan y que busca dominar el mundo de Hyborea. Todo, a punta de espadas, generosos ríos de sangre y una buena colección de miembros humanos desperdigados a lo largo del camino.

Carente de toda la mística y seriedad de la película y la fuente original, esta nueva versión apuesta más por el humor y la diversión de los diversos combates de Conan. ¿Entretiene? Algo. Lamentablemente, todo es insípido, ruidoso y falso. Es decir, otro remake más que no tenía por qué haber sido.

FICHA TECNICA


Director: Marcus Nispel.
Protagonistas: Jason Momoa, Rachel Nichols.
Género: Aventuras.
Clasificación: Mayores de 14.
Duración: 112 minutos.
Origen: EE.UU., 2011.

Copia certificada
Crítica por Gonzalo Maza

El crítico de arte británico James Miller (William Shimell) llega a Toscana, Italia, a presentar su último libro llamado Copia fiel, en el que da cuenta de una reflexión moderna sobre la estética. Miller dice que en el arte actual carece de toda importancia estar frente a un original o a una copia, puesto que quien construye la obra no es el artista, sino que el observador y su mirada. El texto, tal como allí se presenta, bien podría ser una derivada del revolucionario ensayo de Walter Benjamin, La obra de arte en la era de la reproducción mecánica, o a las reflexiones de Orson Welles en F de falso, su legendario documental-ensayo sobre el tema. Pero no lo es: de hecho, es un simple reduccionismo de una idea que toma más sentido cuando se ve lo que ocurre después.

Elle (Juliette Binoche), una francesa dueña de una tienda de antigüedades, se interesa por Miller y aunque se va antes de que termine de presentar su libro, le deja su teléfono con un amigo. Al día siguiente, ambos se juntan, toman un auto y llegan a un pueblo cercano que recorren caminando. La conversación de ambos es tensa: entendemos que apenas se conocen pero discuten con confianza y se permiten bromas pesadas y anotaciones sobre las personalidades de cada uno algo extrañas para ser dos desconocidos. En el pueblo aledaño se encuentran con una pareja que se está casando, toman un café donde la dueña del local los confunde como marido y mujer, y desde ese momento se comportan erráticamente como si lo fueran: se recriminan asuntos del pasado, ausencias de él en la crianza de su hijo, cambios de temperamento de ella, dolores y tabúes de un pasado -al parecer- inexistente… ¿O no?

¿Está también la pareja, como la obra de arte, en la mirada del que ve?

Kiarostami hace una operación formal ciertamente inteligente: decide retratar los misterios de la pareja a partir, precisamente, de una pareja a la que vamos adivinando sus misterios a través de los diálogos. La idea, como es común en el director iraní, es jugar con las certezas del que mira, que no son muy distintas de las certezas del que se enamora. Desde Ingmar Bergman a Richard Linklater, pasando por Roberto Rossellini, Stanley Donen y David Lean, las largas conversaciones pueden ser cuchillos que abren heridas en las historias de amor, y lo que hace Kiarostami es sumarse a esa tradición exploratoria.

Hay acá, incluso, una idea que podría estar a punto de la cursilería: Kiarostami parece decir que sobrevivir a estos trances, estas discusiones y estos roces, es un misterio muy similar al que hace que podamos volver una y otra vez a las mismas obras de arte. Puede ser. (De hecho, Jean-Claude Carrière, el célebre guionista de Luis Buñuel hace una aparición fundamental en la película que refuerza este punto). Más allá de estas lecturas, Copia certificada es una película muy bella, pero también muy dura, y ciertamente alejada de las zonas de comodidad a las que estamos acostumbrados en toda historia de amor.

FICHA TECNICA


Director: Abbas Kiarostami.
Protagonistas: Juliette Binoche y William Shimell.
Género: Drama.
Duración: 106 minutos.
Clasificación: Mayores de 14 años.
Origen: Francia, 2010.

Dios me libre
Crítica por Pablo Marín

Para haber salido con 25 copias y una decidida vocación popular, Dios me libre hizo una entrada más bien silenciosa en la cartelera, llevando bajo el brazo un tema inhabitual. Etiquetada de comedia negra por su propio director, el debutante Martín Duplaquet, esta ópera prima local va tras los telepredicadores, el evangelismo mediático, la salvación catódica. Es esta la historia de dos primos: Jonás (Víctor Montero), el hijo de un severo pastor, y Lenin (Iñigo Urrutia), hijo de exiliado que vivió con Jonás hasta que el padre/pastor (Tomás Vidiella) lo echó de la casa por mala yerba. Metido ahora en negocios turbios, Lenin se reencuentra accidentalmente con su primo y ve, como en una epifanía, que a través de la religión y la TV podrá lavar -y ganar- plata tranquilamente. Las ambiciones satíricas de Dios me libre entran en temprano conflicto con sus recursos paródico-picarescos, que la mayor parte del tiempo limitan el aliento cómico a la moral del sketch. Reúne, es cierto, un elenco competente y avanza con fluidez. Pero ni el examen del fenómeno religioso-popular ni la observación de sus personajes parecen estar en la agenda. Tampoco el humor como estructura ni como mirada. Un chiste no andará y el que viene, tal vez, acaso apañado por algún golpe de efecto de corte publicitario. Y así nos vamos.

FICHA TECNICA


Director: Martín Duplaquet.
Protagonistas: Iñigo Urrutia, Víctor Montero, Willy Semler.
Género: Comedia.
Clasificación: Mayores de 14.
Duración: 102 minutos.
Origen: Chile, 2011.

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