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¿Cómo supe que no era amor?

Por Biut y Agencias

Hace unas semanas les escribí sobre Danito, mi amor incompleto y recurrente. Cada vez que aparecía en mi vida, yo sentía las mismas mariposas y sensaciones del primer día. Pero estaba aburrida de eso. Cuatro años sintiéndome todavía en la etapa de la conquista adolescente era demasiado, sobre todo si ese amor no iba a ninguna parte. Por eso decidí aplicar un antídoto. Ese antídoto tenía sentido en la teoría y decidí llevarlo a la práctica a ver si resultaba.

Ya tenía identificado el problema: Con Danito nos quedamos siempre en la primera etapa de nuestro amor, nunca pasamos a tener una verdadera relación, no nos conocimos verdaderamente, en todos nuestros encuentros seguíamos siendo algo nuevo y desconocido a pesar de los años. Y por eso, nunca dejamos de sentir esas cosas extrañas y tan fuertes cuando hablábamos o nos veíamos.

Entonces, ¿cuál es el antídoto?  El remedio en este caso era llevar la relación al siguiente nivel y darle un final. No arrancar si algo me molestaba de él, sino quedarme ahí y ver qué pasa. Eso les dije que haría, eso hice y ahora estoy totalmente recuperada.

Pues bien, después de un par de semanas de palabras bonitas y coqueteo por chat y teléfono, decidimos tener una cita. Algo así como nuestra primera cita en unos cuatro meses.

Para lograr pasar al siguiente nivel, traté de hacer parecer esto lo más posible a una relación. Dejar el miedo, tener total confianza y actuar muy normal. Y por supuesto, esta vez no arrancar, quedarme hasta el final. Por teléfono nos pusimos de acuerdo en que trataríamos de no discutir, si algo nos molestaba lo diríamos y no nos amurraríamos.

Llegó la tan esperada cita. Lo esperé en mi casa, muy producida y con todo preparado.

Fue todo como de costumbre: las mismas cosquillas y el mismo coqueteo. Pero esta vez debía ser diferente y creo que yo rompí el círculo. Mi actitud no fue la misma y me fijé en su forma de ser y la verdad es que no me gustó. Su arrogancia me desencantó totalmente. Antes me enojaba y me iba cuando se ponía así, ahora me quedé y lo soporté. Estuvimos mucho rato juntos, pero yo sabía que ya nada iba a ser igual.

Hablamos por teléfono al día siguiente. Nada especial.

Volvimos a salir dos días después, pero la verdad es que yo sabía que esa cita sería la última. Tiene unas actitudes realmente extrañas. ¿Cómo pude estar tanto tiempo enganchada de él? Bueno, afortunadamente ya pasó.

Después de ese último encuentro, todo bien. No nos hablamos en unos días y cuando me volvió a hablar  no sentí nada. Danito había dejado de ser ese amor incontrolable de juventud, para convertirse en un hombre como cualquiera, nada especial para mí.


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