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Las apuestas de National Geographic para el 2011

Por Biut y Agencias

Lugares poco habituales, sin una promoción ni industria turística ampliamente difundidas parecen ser la tónica del conteo, donde el único sudamericano presente es Uruguay. Aquí, diez de los destinos más destacados.

1. Ulán Bator, Mongolia: La ciudad misteriosa

Para muchos, Mongolia es sinónimo de praderas eternas y primitivos grupos nómades. Y aunque la mitad de la población vive de esa manera, gran parte de la otra mitad lo hace en Ulán Bator, la capital y principal ciudad del país. Un destino exótico y casi irreal, con una curiosa herencia arquitectónica soviética y habitantes sigilosos y silenciosos de idioma indescifrable. Hace algunos años, Ulán Bator no tenía ningún valor turístico y sólo era visitado por quienes hacían una parada en el tren transiberiano que recorre desde Moscú hasta Beijing. Pero en un mundo cada vez más homogéneo, esta ciudad que parece olvidada por la globalización adquiere un interés especial. Aquí, el visitante puede sorprenderse con lugares alucinantes, como Naratuul, un mercado al aire libre con más de 2.500 puestos, donde es posible encontrar artículos como fósiles de dinosaurios, reliquias sagradas, artefactos de la Edad de Bronce; o sus misteriosos sus templos budistas, como Gandantegtchilin y Gandan, que aún funciona como monasterio.

2. Dominica: Caribe sin explorar

Para los editores de National Geographic, Dominica es un “paraiso en progreso”. Todo gracias a la intensa actividad de sus siete volcanes, que convierten a esta isla caribeña ubicada entre Guadalupe y Martinica en un idílico remanso geotermal. Hasta ahora, el hecho de no tener playas producto de su escarpada geografía y un exceso de lluvias la habían tenido fuera de los programas turísticos del Caribe, pero eso ahora se convierte en el principal encanto para los viajeros que están hartos de los destinos tradicionales.

El nado con ballenas es una de las actividades más populares en Dominica.

¿Qué encontrar en Dominica? Pues mucha aventura, donde destaca por sobre todo la posibilidad de avistar e incluso nadar con ballenas y realizar cañonismo a través cascadas cristalinas y cañones de roca volcánica. En Dominica puede tenerse una de las vistas más asombrosas del mar Caribe, en la caminata que lleva al lago Boiling desde la Quebrada Titou, que está a 914 metros de altura. Aunque aquí no todo son actividades outdoor y hay espacio para el relajo. Y cómo no, si la isla está repleta de burbujeantes piscinas de lodo.

3. Gaspé, Canadá: La peninsula de las aves

Esta península de más de 30 kilómetros cuadrados contiene seis santuarios de vida silvestre, 25 de las montañas más altas de la provincia de Quebec y cuatro parques nacionales. Está ubicada al margen del río San Lorenzo, y la zona es un ejemplo de desarrollo turístico sustentable, en el que el impacto de la mano del hombre es casi imperceptible.

La península de Gaspé se alza como un nuevo atractivo turístico en Canadá.

Una de sus atracciones principales es el parque Forillon, que podría considerarse como un verdadero zoológico natural en el que anidan más de 250 mil aves marinas, y es habitado por ballenas y focas en la costa y alces y osos en el interior. Esta península es atravesada por una parte de la ruta de los Apalaches -uno de los senderos de trekking más concurridos del mundo- que puede recorrerse principalmente en verano. Otras actividades usuales en esta época son el kayaking, montañismo, navegación a vela y equitación. Durante el invierno, Gaspé cambia su cara completamente, y el esquí alpino y los recorridos en trineo y motos de nieve se toman este poco publicitado rincón natural de Canadá.

4. Messinia, Grecia: Oasis mediterraneo

Grecia siempre ha sido un destino atractivo para los turistas de todo el mundo, tanto por su historia como por sus monumentos ancestrales. Pero Messinia es eso y mucho más. Esta región del sudoeste de la costa del Peloponeso, que cuenta con montes y valles bañados por el sol, es un exuberante oasis en el desierto, con una extensa producción de olivos, vinos, cereales y frutas. Cuenta con numerosos patrimonios de la humanidad, como la ciudad de Olimpia y el Templo de Apolo Epicuro en Bassae. Messina tiene más de 100 km de costa e invita a los visitantes a conocer sus bahías, playas poco pobladas y lagunas protegidas, como Gialova, una de las diez lagunas más grandes de Grecia en la cual se pueden encontrar más de 270 especies de pájaros. Pero el principal lujo y atractivo de esta zona es Costa Navarino, el nuevo destino de la costa mediterránea que cuenta con un lujoso resort y centros de golf, el que fue diseñado para funcionar completamente con recursos renovables y así proteger estos hermosos parajes.

5. Plitvice, Croacia: Europa natural

Croacia ha pasado de ser un destino desconocido a uno de los más apetecidos de Europa. Y uno de sus encantos más escondidos es el Parque Nacional Plitvice, ubicado en la costa adriática del país. Esta zona, nombrada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979, consta de 16 lagos interconectados por un sinnúmero de cascadas, que combinadas con su verde vegetación entregan uno de los paisajes que es considerado de los más bellos y únicos de Europa.

El Parque Nacional Plitvice, en Croacia, se está convirtiendo en uno de los santuarios naturales más importantes del continente europeo.

Algo que llama la atención de los visitantes es que el color de sus aguas cambian a lo largo del día debido al ángulo con el que le llega la luz. Gracias a su completa red de senderos y pasarelas de madera, es posisible aceceder a casi todos los rincones de este parque, incluida la Gran Cascada, que tiene 78 metros de altura. Se encuentra a 140 km de Zagreb, la capital croata, y aunque no es posible acampar en el parque, hay una zona de camping cercana. Otra opción es alojarse en uno de los lodges que lo rodean, aunque hay hospedaje más económicos en el sector, con un valor de US$ 10 por persona.

6. Namibia: África salvaje

En momentos en que la gran migración del Serengueti corre peligro por la urbanización de África Central, los asombrosos parques naturales de Namibia, la nación más joven del sur africano, cobran un valor aún mayor. El Parque Nacional Etosha es un santuario salvaje en el norte de la nación, donde en la temporada seca (de junio a noviembre) el visitante puede ser testigo de la llegada de un gran número de elefantes, jirafas, rinocerontes, leones y otros animales que se sienten atraídos por las pequeños charcos de agua alimentados por manantiales. Un espectáculo cada vez más difícil de ver en diferentes regiones del continente negro, y que se ha convertido en parte importante del presente y futuro del turismo en Namibia. La zona de preservación se ha equipado con alojamientos, que van desde hospedajes rurales a lodges de lujo.

Esto se suma al que hasta ahora es el principal atractivo natural de Namibia: su desierto, el que es famoso por estar siempre azotado por intensas ráfagas de viento.

7. Uruguay: La revelacion sudamericana

Este es el único destino latinoamericano que aparece en la lista de National Geographic. Y la verdad es que es un reconocimiento a los esfuerzos que ha hecho Uruguay para promocionarse turísticamente, los que le han traído excelente resultados en el último tiempo. De hecho, su balneario estrella, Punta del Este, se ha convertido en uno de los lugares de vacaciones favoritos de los chilenos gracias a la posibilidad de encontrar paquetes turísticos muy convenientes, que rondan los US$ 950.

La publicación destaca a Montevideo por su tranquilidad, su bien conservado casco histórico y la herencia africana que se materializa en su carnaval, el más largo del mundo. También recomienda una visita a Colonia del Sacramento para explorar las raíces portuguesas del país y un recorrido atípico a las estancias gauchas del interior, donde se puede canjear mano de obra por un tiempo de visita. Otra de las ventajas del país según National Geographic es su pequeñez, que permite recorrerlo en poco tiempo y sin mayores problemas.

8. Shimla, India: La reina de las colinas

Incrustado en la montaña, Shimla, o la “reina de las colinas” se encuentra a 360 kilómetros de Nueva Deli y una visita a sus parajes tiene tanto de aventura como de vacaciones. Para óptimas vistas al Himalaya nevado, regrese en el tiempo a bordo del tren Kalka Shilma, una de las tres líneas indias que son Patrimonio de la Humanidad. Ésta circula por 102 túneles y cruza 864 puentes antes de llegar a la estación de trenes de la ciudad. Los colonialistas ingleses construyeron esta maravilla de la ingeniería a fines del siglo XIX para llegar a los 1.420 metros de altura de Shimla, una verdadera vía de escape hacia lugares más frescos durante los torridos veranos de la India. La influencia inglesa todavía se refleja en la arquitectura, tiendas y restaurantes de la principal calle comercial, The Mall, donde se ubica también el teatro neo gótico de 123 años de antigüedad. Las caminatas alrededor de Shimla y las siete colinas circundantes incluyen paradas en templos históricos, iglesias, palacios y mansiones.

9. Cerdeña, Italia: Exclusividad en el mediterraneo

Este punto turístico es muy exclusivo, visitado por personajes famosos y adinerados, alos que se les puede ver descansando principalmente en los sectores de Costa Esmeralda y Porto Cervo . Sus playas cristalinas son reconocidas como las mejores del Mediterráneo y sus campos perfumados entregan hermosos paisajes. Cagliari, capital de Cerdeña, tiene muchos barrios dignos de una visita, como el Barrio de Stampace, que es el más antiguo de la ciudad.

La isla está ubicada a 190 km al oeste de Italia continental y se caracteriza por ser muy ventosa y de clima mediterráneo, aunque las temperaturas pueden llegar a 40 grados en verano. Alberga en sus paisajes más de 7 mil nuragues, enigmáticas construcciones de piedra en forma de torre construidas entre 1600 y el 1100 A.C. Otro de los lugares que vale la pena conocer en esta isla es Oristano, que destaca por su cocina, sus fiestas y el vino Vernaccia. La zona histórica de Cerdeña es el principal encanto de la isla, pero deslumbrarse te con lo lujoso de su barrio marinero es una tentación.

10. Laos: El desconocido sudeste asiatico

Laos posee el triste récord de ser el país más bombardeado del mundo. Fue durante la guerra de Vietnam, cuando los pilotos norteamericanos eran obligados a lanzar todas las bombas no arrojadas sobre Vietnam antes de volver a las bases. A pesar de ello, la influencia del budismo hace que la sonrisa de sus habitantes sea tan fácil como encontrar comida fresca y de calidad. Laos es el único país sin acceso al mar de las naciones del sudeste asiático, sin embargo agua es algo que precisamente no falta en este lugar del mundo. Más de 130 centímetros de lluvia caen en las provincias del norte y el río Mekong recorre cerca de 1.900 kilómetros de Laos, dibujando gran parte de la frontera con Tailandia, su cultura y el día a día en este emergente destino de ecoturismo. La estación seca (de noviembre a abril) es la mejor temporada para embarcarse en tours guiados por su escarpado territorio (cerca del 70 por ciento de su territorio es montañoso) para ver su exótica y endémica vida salvaje.

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