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¡Práctica guía de frutas de verano!

Por Viviana Vidal

Piña, sandía, melón, ciruela y otras tantas llenan las secciones de frutas de supermercados, ferias y almacenes. Son muy ricas y aportan grandes beneficios a nuestra salud, por esto decidimos elaborar junto a la nutricionista de Clínica Santa María, Marcela Cosentino, esta guía con las propiedades y calorías de seis frutas de verano.

Piña


“Hay frutas que son más bajas en calorías, por ejemplo: el melón, la sandía, la papaya, la guayaba, la naranja, el pomelo, frutillas, moras, piña o mandarina. Ellas aportan menos de 50 calorías cada 100 gramos. En tanto, los plátanos, los dátiles, higos y uvas aportan más calorías, casi el doble”, advierte la nutricionista de Clínica Santa María, Marcela Cosentino.

Tiene 49 calorías cada 100 grs, contiene alrededor del 11% de hidratos de carbono, la mayor parte de los cuales son azúcares.

No contiene grasas ni proteínas. Las vitaminas más abundantes son la C, B1 y B6. Entre los minerales destacan el manganeso y potasio.

Contiene ácido cítrico y málico, que le dan el sabor ácido. También contiene bromelina que hace que se facilite la digestión.

La piña es un alimento de alto índice glicémico (es decir eleva la insulina), por lo tanto, personas con resistencia a la insulina la deben consumir con moderación.

Sandía


Tiene 32 calorías por 100 grs, contiene alrededor de un 7 % de carbohidratos.

Contiene una cierta cantidad de licopeno, el mismo carotenoide que abunda en el tomate. Es hidratante, remineralizante, alcalinizante, diurética y laxante.

Está indicada para las enfermedades de los riñones y de las vías urinarias como insuficiencia renal, litiasis e infecciones.

Al igual que la piña tiene alto índice glicémico.

Melón


Tiene 26 calorías por 100 grs, el melón es ante todo agua (90-95 %), contiene alrededor de un 5% de azúcar.

Aporta una buena cantidad de potasio, hierro y magnesio, también vitamina C, B6, B1 y folatos.

Se indica para afecciones urinarias, insuficiencias renales en su grado inicial, para los cálculos renales de tipo úrico, para infecciones urinarias y para la gota.

Ciruela


Tiene 55 calorías por 100 grs.

En su composición destacan dos componentes que explican su acción laxante y protectora del intestino y esos son:
•    Fibra vegetal: la pectina que es un hidrato de carbono que absorbe agua en el intestino aumentando el volumen de las heces y favoreciendo la evacuación.
•    Dihidroxifenilisatina: estimula los movimientos peristálticos del intestino, facilitando el tránsito de las heces en su interior.

Las ciruelas  son eficaces para el estreñimiento, actúan como laxantes y suavizantes de las paredes del  intestino. También son eficaces para disminuir los niveles de colesterol por su fibra.

Guindas o cerezas


Tienen 72 calorías por 100 grs, de su 14 % de azúcar el más importante es la fructosa lo cual hace a las cerezas aptas para los diabéticos.

El mineral que destaca es el potasio. Además contiene ácidos orgánicos que actúan como estimulantes de las glándulas digestivas y como depurativos de la sangre, se destaca también la pectina, esto explica su efecto laxante e hipolipemiante. Contiene también flavonoides que otorgan propiedades diuréticas, antioxidantes y anti cancerígenas. También tienen acción antiinflamatoria y antirreumática.

Durazno


Está compuesto por más de 88% de agua y es rico en potasio, calcio y sodio.

Es fácilmente digerible y tiene una fuerte reacción alcalina sobre todo el cuerpo. Ayuda a estimular la secreción de jugos digestivos. Tiene un efecto laxante y diurético sobre el organismo,  limpia los riñones y la vesícula biliar.

Cuando se cocinan o enlatan pierden todos sus elementos vitales. Si se les añade azúcar, su reacción es ácida en el organismo.

Un refrescante jugo de fruta natural


Una excelente forma de aprovechar las frutas en verano, es tomando un refrescante jugo natural, gracias a los que la absorción de las vitaminas y minerales es más efectiva. “Muchos de los nutrientes son atrapados en la fibra y por medio de la extracción del jugo se rompe la fibra y se liberan los nutrientes”, explica la nutricionista de Clínica Santa María, Marcela Cosentino.

La profesional recomienda que para una buena realización del jugo, la fruta debe ser procesada cruda, si tiene semillas deben ser también procesadas excepto la de la manzana o papaya.

“La recomendación es tomar el jugo no después de los 20 minutos de preparado, ya que al tomar contacto con el oxigeno la vitamina se oxida, por lo tanto, requiere de cuidados al momento de exponerlo al aire, calor y agua”, agrega.

Por su parte, las frutas envasadas por haber sido expuestas al calor, ya han perdido gran contenido vitamínico, lo mismo ocurre con los productos deshidratados.

 

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