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En los pantalones de… Alvaro Escobar

Por Constanza Cortés /@lavecinacortes

Actor, político, animador, sin duda este hombre lo ha probado todo. Pero, ¿qué llevó a este abogado de profesión a arriesgarse en tantas facetas durante su vida? A continuación te contamos cómo han sido los últimos años del actual conductor de Más vale tarde, el late de Mega, y cómo ve su panorama actual.

Nombre completo: Alvaro Escobar Rufatt
Edad: 46 años
Estado civil: Soltero
Twitter: @Alvaro_Escobar_

¿Cómo eras cuando estabas en la universidad, en el ambiente de estudios y también en la vida social?

“Despierto, curioso, entusiasta, para mí era todo nuevo. Pasé de un colegio privado a la facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Llegué a los 18 años a un lugar donde había la diversidad más absoluta de ideologías, incluidas las que no existían, que estaban representadas allí. Había personas de todas las clases sociales y todas las tendencias políticas. Era una maravilla. Y todo esto en dictadura, entonces además había una misión, uno estudiaba derecho por algo. En lo social, tenía muchos amigos de todos lados y no recuerdo haber dejado una ‘enemistad’. Hasta el día de hoy mantengo amistades de esa época”.

Ya habías terminado la carrera de derecho cuando decidiste estudiar teatro, ¿qué te motivó a elegir una profesión tan distinta?

“Fue la vocación y la llegada de la democracia. Yo había entrado a estudiar derecho porque quería ser político, no me interesaba ejercer la profesión de abogado, si no la estaría ejerciendo ahora. A mí me interesaba ser político. Con la llegada de la democracia no hubo espacio para los que éramos dirigentes en esa época y retomaron los que eran parte de una generación más adulta, los que sobrevivieron al 73. Básicamente esa fue la primera camada de diputados y senadores, tiempo después se sumaron los más jóvenes. Llegó un momento en que me encontré en quinto año en que me estaba recibiendo de abogado y no quería. Entonces me fui a inscribir a la Escuela de Teatro de Fernando González y primero estudié como aficionado, mientras terminaba la Escuela de Derecho y cuando terminé empecé a estudiar profesional”.

Por muchos años fuiste el galán de distintas teleseries, ¿cuál fue el personaje que más te gustó interpretar?

“Yo no me acuerdo de haber sido galán… yo era más bien como una especie de antagonista, siempre hacía el papel del revoltoso, rebelde e irreverente. Hubo dos personajes que disfruté: a Felipe de Rojo y Miel, que era un personaje rebelde y además fue unos de los primeros que salieron en la televisión hablando de manera no correcta, con los modismos chilenos como ‘cachai’, eso fue muy bonito. Y el otro personaje fue Robin de Piel Canela, que era un personaje que andaba en un carrito y esa fue la única vez que pude caracterizar en una teleserie”.

¿Por qué decidiste meterte en el mundo de la política y por qué luego de un periodo como diputado decidiste apartarte?

“Decidí ser diputado porque venía en la vocación, venía en el ADN, siempre había querido que fuese así, y se presentó una oportunidad que valía la pena cuando Michelle Bachelet tenía serias posibilidades de ser presidenta. Y me retiré después de cuatro años porque fue agotador, fue duro y cansador ir contra la corriente. Hoy día el catálogo de reivindicaciones sociales es casi un lugar común, pero cuando a mí me tocó ser diputado estaba muy solo, hoy las reivindicaciones sociales son como obvias, pero en mi período no fue así. Y ese período terminó con una campaña presidencial que alcanzó un 20%. Estaba agotado, me cansé, me enfermé… tendrían que pasar hartos años más antes de que me anime a tomar un desafío parecido”.

Siempre has tenido un nexo muy estrecho con el mundo de las comunicaciones. Por mucho tiempo trabajaste en radio, has estado en producciones de ficción para la tele y hoy estás a cargo del late Más vale tarde, ¿cómo llegaste a este proyecto y cómo te sientes en este rol de entrevistador?

“Yo creo que es una casualidad y también una causalidad. Haber hecho 15 años de radio, la conducción de programas en televisión y después se suma toda la experiencia de la Cámara de Diputados, como que de repente apareció un formato donde se necesitaba ese tipo de experiencia. No sé si era el mejor que estaba dando vueltas, pero sí el que estaba disponible, y con este rol me he sentido contento y aprendiendo todos los días”.

Cuéntame un poco del personaje que tendrás en la versión chilena de Modern Family y desde cuándo ya podríamos verla al aire.

“Mi personaje es Phil Dunphy, pero chileno. Es un padre de familia y te diría que el personaje no tuvo una mayor adaptación. Se ajusta al padre de familia de clase media chilena, pero el tono del personaje original se mantiene. Es un padre muy amigo de sus hijos, tan amigo de sus hijos que parece uno más de ellos, por lo menos a ojos de su señora y del espectador. Es muy entusiasta, positivo y extremadamente optimista”.

¿Eres bueno para usar las redes sociales y objetos tecnológicos o te quedas con los medios más tradicionales?

“Me desentendí de las redes sociales un buen rato, especialmente después de haber terminado mi período como diputado en que no quería estar disponible para nadie. Pero lo retomé a propósito del Teatro de la Aurora porque allí obviamente había que tener un Twitter y allí caí en la trampa completamente y ahora tengo el mío propio porque me di cuenta que estaba opinando amparado en la institucionalidad de La Aurora… así volví a las redes sociales”.

¿En qué te ves en 10 años?

“Me veo sano, con una hija de 15 años, ergo… sufriendo. En lo profesional me gustaría mucho perseverar en el rol de entrevistador y en radio, la radio la echo mucho de menos”.

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