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sexo

Las dificultades sexuales en un mundo acelerado

Por Jessika Krohne

No hay duda, que la vida ha cambiado mucho. Estamos viviendo la era del vacío, la era de lo desechable y donde todo se puede reemplazar. Vivimos a una velocidad impresionante y eso lo podemos percibir en todos los ámbitos de la vida de una persona. Las exigencias son cada vez mayores y las expectativas que se pone cada persona también.

Vivimos en un mundo y en una década, donde estamos siendo invadidos por los avances tecnológicos y donde la comunicación es cada vez más impersonal y vía mensaje de texto. Todos estos avances y cambios han dejado huellas en la vida de pareja y han obstaculizado la relación. La razón es que no nos damos espacio para disfrutar de nuestra pareja, ya que estamos pendientes de las novedades de las páginas sociales, los mensajes de los smartphones y del trabajo que quedó pendiente en la oficina.  Eso también nos ha acortado el tiempo libre y los espacios de a dos, lo que ha causado diversas dificultades en la sexualidad de una pareja.

Muchos motivos de consultas en una terapia psicológica son por las dificultades sexuales que presenta una pareja y por la insatisfacción que experimentan ambos en este ámbito. Muchas veces cuesta encontrarse en la intimidad y la libido baja por todos los distractores antes mencionados. El ser humano se deja poco espacio en explorar y descubrir la sexualidad en conjunto con su pareja y muchas veces no coincide con ésta en el momento oportuno para hacer el amor. Eso puede traer muchos conflictos en una relación, como por ejemplo inseguridades, desencuentros y desconfianzas hacía el otro. Muchas veces cuesta hablar sobre este tema con la pareja, por lo que se puede enfriar aún más la relación. Además cuesta hablar de los gustos y preferencias en la relación sexual, lo que también se trabaja muchas veces en terapia y se abre la confianza para poder hablar más abiertamente de lo que uno espera del otro en este espacio.

Las mayores quejas en la pareja, tanto de mujeres y hombres cuando llegan a sesión, es el poco tiempo que les queda para disfrutar de a dos.

Efectivamente las parejas del siglo XXI no conocen estar con su pareja sin los distractores tecnológicos. ¿Dónde ha quedado la música romántica, las velas, una luz suave que ambientan una habitación? ¿Porqué ya no están presentes los detalles simples en una pareja, como una vestimenta sensual, un pequeño cocktail preparado especialmente por uno de los dos o adecuar el ambiente con un aroma especial?

La rutina de la vida y del día a día también afecta la intimidad  y agobia a una pareja, ya que la sexualidad se lleva siempre a cabo siempre en un mismo lugar y de la misma forma, sin experimentar cosas nuevas como realizarlo en un lugar diferente. Tampoco se deja tiempo para un preámbulo extendido y realizar un masaje previo o unas caricias para preparar el momento de manera más entretenida y diferente.

Creo que es importante que las parejas se vuelvan creativas en ese aspecto y puedan experimentar e innovar nuevamente en ese espacio. Apagar la tele o incluso sacarla de la habitación  y cambiarla por música romántica es un buen comienzo para transformar estos momentos a veces convertidos en rutinarios en un espacio de encuentro y entretención para los dos.

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