Bebés que mueren antes del parto: un drama invisible

Por BBC Mundo

Unos 2,6 millones de bebés mueren antes de nacer cada año en el mundo y a pesar de la enorme carga emocional que producen estas muertes el problema está pasando desapercibido en la sociedad.

Ésa es la conclusión del primer informe global sobre el asunto que publica la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El informe estudia los partos muertos, clasificados así cuando el bebé muere durante el tercer trimestre del embarazo. Según los expertos, “estas muertes son devastadoras porque ocurren justo cuando los padres están esperando recibir una nueva vida”.

“No hay un golpe que afecte tanto a una familia y que, a la vez, sea tan invisible en la sociedad” dice el informe.

El estudio, que aparece publicado en la revista The Lancet, analizó las tasas de incidencia del fenómeno en 193 países durante 2009.

Encontró que cada día están muriendo 7.300 bebés antes de nacer y 98% de estas muertes ocurren en los países de bajos y medianos ingresos.

“Un parto muerto es cuando la muerte del niño ocurre entre las 22 semanas del embarazo y el momento del nacimiento” explicó a BBC Mundo el doctor Andrés de Francisco, coordinador de estrategias de la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño.

“Quizás lo más significativo es que muchas veces no se sabe que el niño ha muerto sino hasta el momento en el que nace. Por eso la definición es básicamente un niño que nace y que no respira”, agrega.

Hasta ahora los esfuerzos de las autoridades sanitarias internacionales habían estado enfocados en la mortalidad de los niños al nacer -cuando el bebé nace y respira pero muere posteriormente- y la mortalidad materna.

Pero se había dedicado muy poca atención al problema de los partos muertos.

“Es un problema ignorado” dice el doctor De Francisco.

“Por lo general no se habla de los partos muertos y este informe, el primero que compila datos globales sobre partos muertos, es un registro para reconocer la magnitud de este problema y poder prevenirlo”.

Causas

Las cinco principales causas de los partos muertos son complicaciones durante el embarazo, infecciones maternas, trastornos de la madre como preeclampsia y diabetes, restricción del crecimiento fetal y anomalías congénitas.

“El cuidado de la madre durante el embarazo es esencial para evitar los partos muertos” dice Andrés de Francisco.

“La mayoría de las complicaciones que ocurren durante el embarazo son causa de un parto muerto y la mayoría pueden ser detectadas y tratadas durante el embarazo” agrega.

En efecto, dice el experto, el número de partos muertos podría reducirse si el problema se incluye en la agenda de salud materna e infantil de los países, porque estas muertes están directamente relacionadas con la falta de acceso a los servicios de salud y al cuidado materno durante el embarazo.

“Las intervenciones para reducir los partos muertos son las mismas que reducen la mortalidad materna: cuidado sanitario durante el embarazo, controles prenatales, nutrición, control de niveles de glucosa y presión arterial de la madre” explica Andrés de Francisco.

América Latina

Las cifras sobre partos muertos en el mundo muestran diferencias enormes, desde 2 partos muertos por cada 1.000 nacimientos en Finlandia y Singapur, hasta 47 por cada 1.000 en Pakistán.

En la región de las Américas, el informe destaca el caso de México que desde 1995 a 2009 ha logrado reducir a la mitad sus tasas de partos muertos.

Pero otros países de la región todavía deben llevar a cabo más esfuerzos para reducir el número de bebés que mueren durante el embarazo.

Los índices varían en la región. México, Costa Rica, Argentina y Colombia tienen un índice similar -de entre 4,5 y 5,5 partos muertos por cada 1.000 nacimientos.

Pero hay otros países, como Paraguay, Honduras y Bolivia tienen índices de entre 16,8 y 19,.4 por cada 1.000 nacimientos.

“Hay diferencias muy marcadas y esto probablemente refleja el papel que tienen los servicios de salud, principalmente en las áreas más alejadas”.

Según el experto, los avances que se han hecho, por ejemplo en México, se deben al fortalecimiento de los sistemas de salud y de las medidas para reducir la pobreza en las zonas rurales.

“Esto ha incrementado el acceso de las madres a los centros de salud para tener un buen embarazo y un buen parto”.

Tal como señala Andrés de Francisco, “un parto muerto tiene implicaciones muy grandes para la familia, para la madre y para la sociedad”.

“Y para prevenirlo es esencial la prevención, el control de la salud materna y el acceso a los servicios de salud durante el embarazo y parto”.

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