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En busca de un vestido de novia por Bellavista

Por Constanza Cortés /@lavecinacortes

Dar con un diseño cómodo, que favorezca nuestra figura y también nuestro bolsillo es una misión muy difícil. Sin embargo en este sector de Providencia, más conocido por sus locales nocturnos y la bohemia, también hay tiendas especializadas en novias donde puedes dar una vuelta y probar.

Casarse es una de las decisiones más importantes que una pareja puede tomar, sin embargo lo que a las mujeres les quita  el sueño no es realizar una recepción que le guste a todos, ni tampoco hacer una fiesta cool e inolvidable: Lo principal aquí es conseguir el vestido de novia perfecto.

Nos encontramos en la época boom de los matrimonios, por eso quisimos ayudar a las chicas que pronto darán el gran paso, recorriendo un par de tiendas en el Barrio Bellavista que presentan alternativas diferentes y más accequibles.

Divina Señorita

Su dueña llegó al negocio de los vestidos de novia tratando de encontrar uno para su propio matrimonio. Cuatro años más tarde Daniela Oyarzo, publicista de profesión, decidió arriesgarse con una tienda dedicada a este rubro, con el fin de ayudar a las chicas a dar con ese traje que se acomode a sus gustos y que no sea tan caro.

La gracia de Divina Señorita es que trabaja con vestidos de saldo de las grandes marcas internacionales -que aún no han llegado a nuestro país, ideal para quienes quieran un vestido especial, que no afecte tanto el presupuesto de los otros preparativos que ellas mismas deben pagar.

Junto a esto, la tienda ubicada en Antonia López de Bello 0118 (2º piso) ofrece un servicio de atelier, donde además de hacerse las pruebas del vestido, también se realizan los ajustes del modelo.

“La gran diferencia es que en esta tienda hay una búsqueda un poco mas profesional del diseño y de la calidad, hablando en términos profesionales. Aparte a las novias les sorprende que por el precio que andan buscando encuentren una tienda tan pro y tan seria y que podría ser mucha mas cara”, cuenta Oyarzo.

En cuanto al gusto de las novias chilenas, la dueña de Divina Señorita explica que siguen siendo tradicionales. Por lo general los grupos con menos ingresos optan por los vestidos más abultados y a medida que aumenta el poder adquisitivo se arriesgan con diseños más osados. “Me encantaría que las novias buscaran más moda y dejaran de seguir el modelo clásico para que tuvieran un vestido que no te vayas a encontrar después en el matrimonio de una amiga”, enfatiza.

Hace poco, Daniela comenzó a traer vestidos de la diseñadora española Patricia Avendaño, los cuales están inspirados en los años 20 y 30… Sin duda una buena opción para marcar diferencia en la ceremonia.

Magnolia Novias

En el mismo sector de Bellavista nos encontramos con otra tienda. Aquí el fuerte son los vestidos importados desde oriente, pero lo destacable de Magnolia novias es su preocupación porque el vestido que la novia quiere se vea armónico en su físico.

“Como las medidas de las chilenas no son tan perfectas -por lo general el busto no se condice con las caderas-, muchas veces mezclamos modelos de vestidos, sacamos la parte de arriba de uno y le ponemos la parte de debajo de otro, para que se logre un diseño más estilizado”, explica Romina Bustamante, la nueva dueña del local de Providencia.

Además aquí las novias pueden traer sus propios diseños para fabricarlos en el taller que tienen fuera del negocio, ya que “la idea también es que la novia participe en el proceso creativo, si es que ya tiene algo pensado”, agrega.

¿Cuánta platita hay que tener?

En la primera línea de Divina Señorita se pueden encontrar vestidos entre 490 mil y 550 mil pesos. Los de la segunda línea (hippies y con más encaje) están entre los 600 y los 650 mil pesos, mientras que los más caros se encuentran en los 700 mil pesos.

En el caso de Magnolia Novias, se pueden encontrar diseños entre los 390 mil y los 590 mil pesos.

En ambas tiendas también venden accesorios, como zapatos (en Divina Señorita llegan hasta 40 mil pesos), tiaras y velos.

Consejo útil

Para las pruebas de vestido hay que pedir hora, pero conviene que se haga al menos tres meses antes de la ceremonia, con el fin de afinar todos los detalles y que no haya problemas (en aduana o retrasos en el pedido) con el modelo, si es que hay que traerlo desde el extranjero.

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