*


roommates

La experiencia de “compartir piso” por primera vez

Por Andrea Hartung / @jartung

Vivir con una persona que no es parte de tu familia puede ser una experiencia positiva o no tanto, dependiendo de una serie de factores.

Cuando nos vamos de nuestras casas, ya sea para estudiar o porque estás trabajando en una ciudad lejos de tus padres, vivir con alguien suele ser la opción más popular. Es el primer paso a la independencia, y para muchas personas no siempre es miel sobre hojuelas, en especial si no se siguen ciertas reglas.

Jaime Herranz se fue a vivir a Viña del Mar cuando entró a la universidad. El joven de San Francisco de Mostazal nos cuenta que “lo más complejo de vivir con amigos es aprender a ser tolerante, ya que uno no tiene cómo saber que a tal amigo le gusta bañarse a las 3 de la mañana, etcétera”. “Uno se da cuenta de esas cosas compartiendo a diario”, explica.

Según Jaime, “la regla básica para vivir con los amigos, más allá de la limpieza o no hacer fiestas cuando el otro estudia, creo que es no olvidarse que son amigos, cuando te das cuenta que esa persona que quemó la alfombra del living es la misma que te acompañó a una fiesta donde no conocías a nadie, o que te hizo una fiesta sorpresa para el cumpleaños”.

Constanza Gajardo, en tanto, se quedó trabajando en Concepción luego que sus padres se fueran a vivir a otra ciudad, por lo que optó por vivir con más personas. Según dice, “lo más complejo ha sido aguantar las mañas y manías, mutuamente”. “En el diario vivir pueden haber conflictos tan simples como los tipos de aliños que nos gustan a uno o a otro para cocinar, o el volumen con el que escucha música”, agrega.

Según Constanza, “hay que aprender a tener un poco de paciencia y también hay que ceder bastante”. “Lo bueno es que si es amigo y no arrendatario, se pueden decir las cosas en el momento y lo más probable es que la otra persona lo tome bien”.

Otra chica que dejó el nido, pero para ir a estudiar lejos de La Serena, es Constanza Morales, quien explica que lo más difícil de vivir con alguien “es mantener las relaciones con la otra persona”. “Hay que adecuarse al nivel de vida del resto, porque todos tienen formas de vida distintas”, asegura en base a sus múltiples experiencias con compañeros de piso.

“La regla básica”, asegura, “es que se respeten las áreas privadas y comunes, o sea, que las áreas comunes estén siempre limpias, y que nadie se meta a tu pieza”.

En la televisión, encontramos varias series que dan cuenta de anécdotas respecto a la vida en conjunto, como la clásica Friends, o 2 Broke Girls, The New Girl (en la foto) y Apartment 23, entre otras.

¿Te ha tocado vivir con un “roommate” alguna vez? ¿Cómo describirías esa experiencia?

 

ANUNCIOS

COMENTAR

Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento del Grupo Copesa.