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Amores perdidos y peleas familiares son las primeras razones para arrepentirse

Por Biut y Agencias

Existe una frase que algunos repiten de tanto en tanto: “No me arrepiento de nada en mi vida”. Julián Cuadra (36 años, publicista) no es uno de ellos. Dos episodios le dan vueltas en la cabeza. Uno: no cerrar ciertos temas con su padre antes que un infarto clausurara esa posibilidad. Dos: el quiebre con su pareja, un capítulo de su vida aun más fuerte que el anterior. Ahí no sólo había temas que cerrar, sino frases que decir y momentos buenos que sumar. Esa puerta también está clausurada. Y de eso se arrepiente.

No es un caso atípico. Un reciente estudio de las universidades de Northwestern y de Illinois, en Urbana-Champaign, EEUU, arrojó los principales motivos por los cuales las personas se arrepienten. ¿Los resultados? Dejar pasar buenas oportunidades con el sexo opuesto y no solucionar a tiempo los problemas con un familiar lideraban el listado con 18% y 16%, respectivamente. Más atrás se ubicaron no haberse esforzado más en los estudios (13%), seguir un recorrido profesional equivocado (12%), realizar malas inversiones (10%), errores en la crianza de los hijos (9 %) y haber descuidado la salud (6%).

Otros factores de arrepentimiento son la educación, la carrera, el uso del dinero y la crianza de los hijos.

La investigación encuestó a 370 adultos mayores de 19 años a los que se les pedía describir sus mayores arrepentimientos, explicando de qué se trataban, cómo habían ocurrido y si su pesar surgía de algo que habían hecho o dejado de hacer.

Mike Morrison, uno de los investigadores del estudio y sicólogo de la University of Illinois, en Urbana-Champaign, explica a La Tercera que la gente necesita relaciones sociales fuertes y estables, y es infeliz cuando carece de éstas. Este principio es encarnado por el remordimiento: “La gente lamenta sus errores, las oportunidades o las relaciones perdidas, y las decisiones que podrían haberse tomado de forma diferente para mejor”, dice Morrison.

Esto es respaldado por Juan Pablo Westphal, sicólogo de la Clínica Santa María: “No es extraño que aspectos como las relaciones románticas o la familia estén en los primeros lugares. Para los seres humanos, estos puntos están en directa relación con los vínculos de afecto y son los que pueden hacer a las personas sentirse plenas o al revés”.

Las oportunidades

El estudio divide las opciones despilfarradas en dos: cuando se jugaron las cartas por alguna causa y cuando no se hizo nada al respecto. Estas últimas son las más lamentadas (52,5%), versus las oportunidades perdidas en que sí se actuó (47,5%). Para Westphal esto es un fenómeno sicológico normal: “Cuando se hace algo se conocen las consecuencias de lo hecho, en cambio, cuando no se hace nada las consecuencias son hipotéticas y las personas se imaginan muchos qué habría sido”, dice.

“La gente lamenta sus errores, las oportunidades o las relaciones perdidas”, Mike Morrison – autor del estudio.

Los remordimientos se presentan de distinta manera de acuerdo al género. “Las mujeres tienden a centrar sus lamentos en las relaciones románticas y familiares, mientras que los hombres tienden a hacerlo centrándose en el trabajo, su carrera y la educación”, comenta a La Tercera Neal Roese, sicólogo de la Kellogg School of Management de la U. de Northwestern y también a cargo del estudio. ¿Por qué? Porque este patrón refleja los roles tradicionales de género. Esto se ve en los resultados: mientras ellas eligen las relaciones románticas como principal motivo de arrepentimiento, con un 44%, ellos eligen esta opción sólo en un 19%. Esta tendencia se invierte cuando se analizan las opciones de reproches por temas laborales, donde los hombres lo eligen en un 34%, versus un 27% femenino.

Pero ¿de qué sirve el arrepentimiento? De mucho, explica Mike Morrison. Si bien todos cometemos errores, el paso siguiente -el arrepentimiento- nos ayuda a reflexionar sobre éstos y hacer mejoras en nuestras propias vidas. “Cuanto mayor sea la envergadura del remordimiento, mayor es la motivación para hacer algo respecto de ese error”, dice Morrison, quien concluye explicando que “si bien el arrepentimiento es doloroso, constituye un componente esencial de la experiencia humana.”

LAS CIFRAS

  • 9% de las personas consultadas se reprocha errores en la crianza de sus hijos.
  • 44% de las mujeres encuestadas lamentalas desilusiones románticas vividas en su vida.

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