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¿El mundo de la música también le da la espalda a Gadafi?

Por BBC Mundo

Furtado admitió a través de su perfil en Twitter haber actuado durante 45 minutos en una fiesta privada organizada por los Gadafi en un hotel en Italia, en 2007.

La artista no ha dado a conocer, sin embargo, qué organización humanitaria recibirá los fondos.

Otras estrellas como los estadounidenses Usher y Beyoncé también habrían participado en fiestas privadas de la familia Gadafi.

¿Reclamos?

Estos artistas, de acuerdo con medios de prensa, podrían estar siendo objeto de reclamos de la industria discográfica para que donen el dinero que habrían recibido en esas presentaciones y así puedan “alejarse” de alguna forma de la figura del líder libio.

La revista Rolling Stone afirma que Beyoncé y Usher recibieron una cantidad indeterminada de dinero por actuar en una fiesta de fin de año organizada por los Gadafi en la isla caribeña de San Barts, en 2009.

De acuerdo con la misma fuente también Maria Carey aceptó US$1 millón por cantar para Muatassim, uno de los hijos de Gadafi, el año anterior.

El rapero 50 Cent ha sido igualmente relacionado con este tipo de actuaciones, ya que -según Rolling Stone- ofreció un concierto privado para Gadafi durante la celebración del Festival de Cine de Venecia en 2005.

Los representantes de Usher, 50 Cent, Mariah Carey y Beyoncé han declinado comentar sobre el tema.

El coronel Gadafi ha sido condenado por la comunidad internacional por usar la violencia para sofocar un levantamiento popular en Libia, con un saldo de unos 2.000 muertos, según estimaciones de diplomáticos.

Sin embargo, él ha negado que se haya “disparado una sola bala” contra los manifestantes pacíficos y en un discurso este miércoles en la televisión estatal aseveró que muchos de los muertos eran miembros de las fuerzas de seguridad.

Conciertos privados

Es que los casos de los artistas que participaron, o se supone que lo hicieron, en los conciertos de la familia Gadafi responden a una tendencia que ha sido calificada de “auténtica mina de oro”: la de actuar en conciertos privados.

Estos eventos tienen glamour, exigen una menor cantidad de tiempo en escena y se hacen ante públicos reducidos. Además de cantar, durante este tipo de veladas los artistas están obligados a charlar con los invitados, firmar autógrafos y, claro está, posar para fotografías.

Adineradas familias de países de Medio Oriente, oligarcas rusos, futbolistas, banqueros o magnates del petróleo se encuentran entre los principales demandantes de este tipo de lujos. Y no son precisamente pocos los que están dispuestos a poner grandes sumas de dinero sobre la mesa por tener a los famosos actuando en exclusiva para ellos y sus amigos.

Madonna podría haber recibido una cantidad cercana a los US$8 millones por su actuación en una fiesta privada en Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos, en noviembre de 2007, mientras que Elton John se embolsó cerca de US$4 millones por tocar en la inauguración de un gran hotel en la capital de Rusia.

Una de las artistas más reclamadas es la británica Amy Winehouse, que ganó US$1,6 millones por actuar en dos fiestas privadas durante la Semana de la Moda de París, hace unos años. La última en hacer caja con este tipo de actos exclusivos ha sido su compatriota Cheryl Cole, quien recibió US$407.000 por una hora de concierto en una fiesta en Venecia, Italia.

La referencia a la hora de gestionar la contratación de estos afamados artistas es la agencia estadounidense Grabow.

Entre el abanico de cantantes de esta firma figuran Bob Dylan, Coldplay, Foo Fighters, 50 Cent, Beyoncé, Beach Boys, Black Eyed Peas, Avril Lavigne, U2, Sting, Julio Iglesias, Hannah Montana, Eminem y Gloria Estefan.

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