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Consumo de pescados y mariscos ayudaría a prevenir la depresión

Por Biut y Agencias

¿Recuerda la última vez que comió pescado o mariscos frescos? Probablemente no lo hace muy seguido. Según la Encuesta Nacional de Salud 2010, un tercio de los chilenos consume estos alimentos menos de una vez al mes o nunca y sólo el 10,7% lo hace más de dos veces a la semana. Sin embargo, el mundo científico entrega una nueva razón para tomar este hábito.

Pescados y mariscos son buena fuente de ácidos grasos omega 3, una sustancia que ayudaría a prevenir la depresión y otros trastornos del ánimo, según los resultados de un estudio desarrollado por investigadores del Neurocentro Magendie en Burdeos y el Instituto de Neurobiología del Mediterráneo en Marsella, Francia. Los científicos comprobaron que una dieta baja en este nutriente altera la comunicación entre las neuronas, lo que estaría asociado con la ocurrencia de problemas anímicos.

Los expertos estudiaron a ratones que recibieron una dieta con bajas cantidades de omega 3 y altas cantidades de omega 6, presente en alimentos como los aceites vegetales y conocidos por remover procesos inflamatorios.

Así, los autores descubrieron que los receptores endocannabinoides, ubicados en las neuronas e involucrados en la comunicación entre ellas, no funcionaban. Guillermo Gabler, siquiatra de Clínica Alemana, explica que estas estructuras están asociadas con el apetito, el placer y el bienestar, entre otras múltiples funciones. Estudios previos indicaban que su desregulación tenía relación con trastornos del humor.

Este efecto fue detectado en las células de la corteza prefrontal, zona del cerebro relacionada con el procesamiento de los estímulos, las emociones y el origen de la depresión. También se observó en el núcleo accumbens, un conjunto de neuronas relacionado con la recompensa, el placer y el miedo.

Según el estudio, publicado en la revista Nature Neuroscience, estos ratones mostraron un menor interés en relacionarse con sus pares y rascaban su piel más seguido, un indicador de ansiedad. “Nuestros resultados corroboran estudios clínicos y epidemiológicos, los cuales han revelado una asociación entre el desbalance de omega 3 y 6 y desórdenes de ánimo”, explica Olivier Manzoni, coautor del estudio.

Junto con favorecer la comunicación neuronal, el omega 3 ayudaría a reducir la producción de sustancias inflamatorias vinculadas con la depresión, como la leptina.

El consumo de una dieta rica en omega 3 o cápsulas de este nutriente es recomendado como complemento de los medicamentos para tratar la depresión, según explica Karin Papapietro, nutrióloga del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

El omega 3 es un nutriente esencial, es decir, el cuerpo humano no puede producirlo por sí mismo, sino que tiene que absorberlo desde fuentes externas como los alimentos. Está presente en pescados de aguas frías como, el atún, el salmón, la anchoveta, la sardina y la trucha. También se encuentra en mariscos como ostras y berbechos, semillas como linaza y shia y en frutos secos como nueces y almendras.

Según Papapietro, en el caso del pescado, el aporte de omega 3 es igual si está fresco, congelado o en conserva. Sin embargo, en el caso de la última opción, la experta recomienda preferir los enlatados al agua. “Si el pescado está enlatado con aceites de mala calidad, es posible que el organismo ocupe estos aceites en vez del omega 3”, explica la especialista.

El consumo recomendado de pescado es de tres porciones de 115 gramos aproximadamente. Si una persona siguiera esta recomendación debiera comer casi 18 kilos de este alimento al año, es decir, casi tres veces la cantidad que consumen los chilenos actualmente y que ronda los siete kilos según el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la U. de Chile.

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