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Opinión: De cacerolas y contaminación

Por Biut y Agencias

Bueno, les contaré. No saben como la gocé con lo ocurrido en estas semanas. Convencida del movimiento de exclub pingüins – juego de Internet que juegan los hijos de mis parseras amigas – ahora universitarios, decidí coja y todo ir a cacerolear. Sí, la misma Apple caceroleando.

¿Cómo me iba a restar de tan evento descomunal? Uso descomunal porque fue la palabra que usó Josep Guardiola, el entrenador del Barcelona en su conferencia de prensa cuando jugó Alexis. ¿Se han dado cuenta lo guapo que es él?, peladito y todo a sus 40 añitos, digno de Apple. Bueno, Mou, el entrenador del Madrid tampoco estaba nada de mal; se agradecen hombres en forma a esa edad, delgados y con esa barbita de tres días que no te explico.

Bueno, sigo. Salí de mi departamento con la mejor olla de aluminio que encontré y la única cuchara de palo que tenía, aquella que se usa menos que el último regalo inoportuno de mi ex. Feliz en la plaza, relajé las emociones del día con cuanta bulla podía emitir…. Y ahí mismo me deprimí. Oh, sí. Apple estaba en medio de una tribu urbana emitiendo ruido, contaminando acústicamente como si el mundo se fuera a acabar mientras me imaginaba a los hijos de mis amiwas mirándome con cara de ¿Qué hace esta señora ahí sin dejarme escuchar Elmo? Para que vean, de tía pasé a ser “señora”. Oh qué atroz!!! Señora y contaminación acústica!!! Y pensé que era sustentable. Quizá las cucharas de palo debieran hacerlas de goma, pero así no suenan, que lata.

Como me entró la onda reflexiva, empecé a contar cuantas ollas de aluminio después de tanto caceroleo dejarían de ser útiles. Peor, me deprimí. En Internet encontré cómo se producían y el consumo de electricidad que se requiere para hacer sólo una unidad de Aluminio!!! Recordé inmediatamente el proyecto de hace años atrás en Chile, algo así como Alumisa, el cual requería de 3 enormes centrales igualitas a Hidroaysén, que atroz!!! Así que ahora prefiero ir a las marchas a pie y sin meter bulla.

Como no tenía otra, decidí pasar las penas en el deporte blanco y estrenar mi ropa canadiense carbono neutral . ¿Cómo Apple no iba a ir a la nieve aprovechando el raro evento climático causado por el calentamiento global, cierto? Que a todo esto fue súper injusto, sólo nevó en los sectores altos dejando a muchos niños en un gran sector de Santiago sin ver tan lindo panorama. Sí, ya sé, me bajó la onda maternal, pero bueno, así soy, por lo que creo la próxima vez convocaré a una marcha sin cacerolas por una buena causa, la equidad climática.

Ay niñas, a la nieve no pude ir. Mi doc, el rosadito aquél, me llamó ese mismo día y me dijo: Apple, te operas este viernes. Fin del panorama para degustar un rico café orgánico de campos sustentables, contemplando la cordillera, y estrenando mi traje canadiense carbono neutral. A cambio, ricas sopas sin sal- que por lo menos me ayuda a no retener agua- en una sala de hospital aburrida y sin moverme. Será, obligada a contemplar a mi Kine o a mi doc rosadito; pero prometo seguir en la mía y que esta etapa en el Hospital sea más Sustentable que la primera. ¿habrá un Dr. House por aquí? Por si acaso pregunto yo.

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