*


Publican en Chile Poker Face, la primera biografía de Lady Gaga

Por Biut y Agencias

“Gaga es una de esas artistas que causan sensación de la noche a la mañana, pero que en realidad no causan sensación de la noche a la mañana. Hizo falta un montón de trabajo y muchas horas para conseguirlo”, dice una fuente no identificada a la periodista Maureen Callahan, en una de las entrevistas publicadas en la primera biografía de Lady Gaga, que ya está en las librerías chilenas. Y tal como resume esa explicación, el libro completo se trata, en gran parte, de eso: cómo se construyó el fenómeno que -aparentemente- de un día para otro se volvió en lo más comentado del espectáculo y la obsesión de sitios web, revistas musicales y fanáticos alrededor del mundo.

Poker face -el mismo nombre de una de las más famosas canciones de la cantante de 25 años- es el título del libro que fue publicado sin la autorización de Gaga, aunque sí tiene muchas frases de ella, sacadas de entrevistas que ha dado en los últimos años. No es necesario adentrarse mucho en sus páginas para saber por qué Stefani Germanotta -el nombre real de la cantante- no querría hacerse parte de esta historia: Callahan, ex redactora jefe del New York Post, se esmera en mostrar a la persona detrás del personaje, algo que -asegura- Gaga se ha preocupado mucho de tapar todo lo que pueda y que en varios puntos guarda poca concordancia con lo que la artista asegura ser.

“De la época que pasó en el (colegio) Sagrado Corazón, Gaga ha dicho que ahí se sentía como un ‘monstruito’, que no encajaba. Pero en las fotos de entonces se ve a una chica joven, siempre sonriente, rodeada de otras chicas siempre sonrientes. Todas ellas parecen formar parte de la misma tribu bien avenida de zona alta”, dice Callahan en el libro, donde además se entrevista a compañeras y amigas de esa época, quienes aseguran que Gaga era una chica más, popular y muy alegre, y siempre interesada en participar de obras de teatro y montajes musicales.

De esos días, afirma la autora, no hay mucho registro ni fotos, algo de lo que Gaga se ha preocupado personalmente, al mismo tiempo que ha dicho en entrevistas que creció en Brooklyn, cuando la verdad es que lo hizo en una de las zonas más acomodadas de Manhattan, con unos padres que siempre apoyaron su carrera, y de hecho, le consiguieron sus primeras reuniones con ejecutivos y representantes cuando era una adolescente.

En lo que el libro y la cantante sí coinciden es en que desde muy joven tuvo claro qué quería hacer con su vida, que siempre fue la música, aunque también hizo algunos intentos por entrar en el mundo de la actuación.

Una vez que se inició su carrera, dice Callahan, el principal problema era que Gaga no era especialmente bonita ni llamativa, y a pesar de tener talento, en 2006 eso no impresionaba lo suficiente a los ejecutivos de una industria que estaba en crisis. “A su modo de ver, Stefani era un desastre. Estaba asustado de que su aspecto externo fuera un reflejo de su caos interno, de que fuera una chica sin gusto, sin visión, sin talento. Tenía pinta de no ser más que otra ilusa con un sueño. Fue sólo por educación que no le dijo que se diera la vuelta y se fuera a casa”, describe la biografía sobre el primer encuentro entre Gaga y Rob Fusari, un productor que luego sí trabajó con la cantante -de hecho fue su novio por un tiempo- y en 2010 la terminó demandando por US$ 30 millones, asegurando que él había creado su personalidad escénica y la había ayudado a conseguir un contrato discográfico. Gaga lo demandó de vuelta y finalmente, todo quedó en nada.

La transformación

Aunque no haya sido todo una idea de Fusari, sí es cierto que luego de su encuentro empezó la transformación de esta chica, que cantaba canciones similares a las de Fionna Apple o Alanis Morisette y que se empezó a modificar. Callahan le da parte del crédito, diciendo que él fue quien la llevó por un camino pop, cuando la chica estaba convencida de que quería ser una cantautora más cercana al rock.

Otra que también estuvo muy involucrada fue la cantante Wendy Starland, quien fue entrevistada para Poker face. “Yo decía: ‘Podemos hacer algo teatral para desviar la atención de su aspecto’. Ella también lo decía. Se implicaba activamente: ‘Sé que no tengo el aspecto tradicional y que no soy la clásica belleza, así que tenemos que hacer otras cosas’. Muy pragmática. No me parecía que se sintiera herida por ello. Haría lo que hiciera falta para hacerse famosa”, comentó Starland. Gaga partió por bajar nueve kilos en muy poco tiempo y empezaron a trabajar en este look teatral que, además, calzaba bien con la música dance.

Ahí empezó a tocar en bares de Manhattan, donde se preocupó de conocer gente que calzara con esta nueva personalidad, y fue dejando de lado su vida anterior, lo que incluyó romper con su novio que tocaba en su banda, cosa que no tuvo problema en hacer, asegura la novela. Después de que inició su transformación abrazó el personaje, que antes abandonaba en sus momentos privados, pero que ahora opta por mantener todo el día, por la posibilidad de que la vean paparazzi.

Luego Gaga empezó a hacerse conocida, paso meses tocando todos los días en pequeños clubes. También se preocupó de grabar dedicatorias especiales para todas las radios de Estados Unidos y dio todas las entrevistas que le pidieron, al mismo tiempo que empezaba un trabajo especialmente dedicado en internet y las redes sociales, que se volvieron la base para la fama mundial que vendría después. “La explosión de Gaga en los medios sociales fue, en mi opinión, la versión del show de Guns N’ Roses de esta generación”, comenta Tony DiSanto, presidente de programación y desarrollo de MTV.

Pese a toda esta fama y seguidores, Gaga tiene un punto débil, asegura Callahan: no le gusta estar nunca sola, por lo que muchas veces en giras, alguien de su equipo duerme con ella.

En el punto de las relaciones personales, Callahan también habla de una contradicción: Gaga no sólo ha apoyado a la comunidad gay, sino que también ha dicho que es bisexual y otras veces que es “muy solitaria”. La autora afirma que ambas declaraciones son falsas, que ha tenido muchos novios -todos hombres- y que ha habido uno que ha reaparecido, Lüc Carl, un músico y DJ que ha inspirado varias de sus canciones.

Lady Gaga. Poker face

Para este libro, la periodista Maureen Callahan entrevistó a una cincuentena de amigos, ex amigos y ex empleados de Gaga, además de personajes de la industria musical que entregan su mirada sobre el fenómeno en que se ha convertido la cantante neoyorquina. Fue editado en septiembre de 2010 en EE.UU. y llegó a Chile por Ediciones B. Ya está a la venta, a un precio de $ 8 mil.

ANUNCIOS

COMENTAR

Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento del Grupo Copesa.