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Que las quemaduras no te ganen

Por Biut y Agencias

PLENO VERANO. Nos encontramos en la época más crítica para la salud en cuanto a radiación. Durante febrero, la baja densidad de nubes filtran entre un 10 y un 20% la radiación solar, y por eso hay que poner especial atención a ciertos sectores más sensibles del cuerpo. Piel, labios y ojos encabezan la lista de cuidados, sobretodo en los horarios de mayor radiación, entre las 10 a.m. y las 4 p.m. Cómo prevenir sus efectos, a continuación.

Las quemaduras por el sol, que en un comienzo se perciben como un leve enrojecimiento en la piel, pueden acarrear consecuencias de por vida. El envejecimiento prematuro de la piel es una de ellas. Pero incluso pueden llegar a ser más graves. Por ejemplo, una quemadura solar, durante la niñez o adolescencia, podría aumentar doblemente el riesgo a desarrollar melanoma – la forma más agresiva de cáncer a la piel. Así también, se duplicaría el riesgo si la persona ha sufrido cinco o más quemaduras en su vida.

Las quemaduras por la radiación solar pueden tener efectos sobre nuestro organismo que van desde: piel roja, sensible y caliente al tacto, ampollas, hasta algunas más severas como fiebre, calofríos, náuseas o erupción cutánea, por lo que resulta fundamental prevenirlas.

La dermatóloga de Clínica Vespucio, Dra. María Laura Cossio, da algunos consejos para prevenir las quemaduras:

  1. Evitar la exposición solar en las horas de máxima intensidad de la radiación solar.
  2. Aplicar cantidades abundantes de protector solar con factor de protección solar (FPS) de al menos 30. (Realizar esta acción treinta minutos antes de la exposición al sol y repetir cada 3 horas, mientras se esté al aire libre).
  3. Usar sombrero o jockey para proteger la cara.
  4. Utilizar lentes de sol con protección contra los rayos ultravioleta.
  5. Usar bálsamo labial con protector solar.
  6. Especial cuidado con los niños y personas de piel clara.

Grupos de mayor riesgo

Los bebés y niños son especialmente sensibles a los efectos nocivos de la exposición solar, porque tienden a acumular más daño en el ADN de las células, porque pasan más tiempo al aire libre y no son autosuficientes en la fotoprotección.

Las personas de piel clara también deben tener especial cuidado, ya que tienen mayor probabilidad de sufrir una quemadura solar y mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel. Sin embargo, las pieles oscuras y negras, aunque tienen menor riesgo de cáncer de piel, igual deben protegerse.

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